Verduras
Frutas, hortalizas y verduras, la base de una dieta sana. ARCHIVO

La hipertensión representa uno de los principales factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares y otros trastornos, como los derrames cerebrales o los problemas de riñón. En España se calcula que casi 14 millones de personas padecen hipertensión.

Para muchos afectados el único tratamiento posible es el uso de fármacos antihipertensivos, con los costes y posibles efectos adversos que puede conllevar. Ahora, una investigación realizada en Japón muestra que una dieta vegetariana puede bajar la presión arterial.

Animo a los médicos a confiar en los fármacos sólo cuando el cambio de dieta no funcioneCientíficos del Centro Nacional Cerebral y Cardiovascular de Osaka (Japón) asegura que las personas que basan su alimentación en el consumo de frutas, legumbres y verduras suelen tener la presión arterial más baja, lo que podría convertir a las dietas vegetarianas en una nueva herramienta para combatir la hipertensión sin necesidad de tomar medicamentos.

Así se desprende de los resultados de una revisión de estudios publicada en la revista JAMA Internal Medicine, cuyos autores recuerdan que estas dietas, cuya principal característica es la omisión de cualquier tipo de carne, sí pueden incluir también productos lácteos, huevos o pescado en determinados casos pero, sobre todo, hacen hincapié en el consumo de alimentos de origen vegetal, principalmente verduras, frutas, legumbres y cereales. 

Se considera que la presión arterial está a niveles normales cuando la sistólica está por debajo de 120 milímetros de mercurio (mmHg) y la diastólica por debajo de 80. A partir de 140/90, se considera que un paciente tiene ya una presión arterial elevada.

En esta revisión de estudios, Yoko Yokoyama, autora de la investigación y su equipo contaban con datos de cerca de 22.000 personas. Vieron que las personas que habían estado comiendo una dieta vegetariana tenían una presión arterial sistólica media 7 mmHg más baja que quienes comían carne, mientras que la presión diastólica era unos 5 mmHg más baja.

La ventaja es que, a diferencia de los fármacos, modificar la dieta no conlleva gasto"La ventaja es que, a diferencia de los medicamentos, modificar la dieta no conlleva ningún gasto", reconoce esta experta, mientras que los efectos "colaterales" son todos positivos, ya que conlleva una pérdida de peso, una reducción del colesterol y un mejor control del azúcar en sangre.

Pero hay algo más. Según Yokoyama, ya que los alimentos de origen vegetal suelen ser bajos en sodio y ricos en potasio, y el potasio disminuye la presión arterial. Asimismo, estos alimentos son también muy bajos en grasas saturadas, lo que permite a la sangre fluir más fácilmente.

"Me gustaría animar a los médicos a prescribir dietas basadas en verduras como algo rutinario, y confiar en los medicamentos sólo cuando los cambios de dieta no hagan su trabajo", dice Yokoyama.