Frutos rojos
Arándanos y frambuesas con yogur. GTRES

El yogur es un clásico de nuestra dieta desde hace ya décadas. Sus beneficios son claros: es una gran fuente de calcio, genera tolerancia a la lactosa, previene los síntomas de diarrea y reduce los valores de colesterol sanguíneo.

En esa última línea llega un estudio realizado en Estados Unidos que las personas que consumen regularmente yogur son, a largo plazo, menos propensos a desarrollar hipertensión.

Se hizo un seguimiento a más de 2.000 voluntarios durante 15 añosEl estudio, dirigido por Huifen Wang, de la Universidad Tufts de Boston (EE UU) han concluido que quienes comen yogur –por lo menos una porción cada tres días– son un 31% menos propensos a desarrollar hipertensión.

Los investigadores hicieron un seguimiento durante 15 años a 2.197 voluntarios que no tenía presión arterial alta al inicio del estudio. El consumo de yogur se midió mediante cuestionarios cumplimentados por los voluntarios en tres intervalos durante el seguimiento.

El 44% de los participantes en el estudio explicaron que comían yogur al menos una vez al mes. Durante los 15 años de seguimiento, la presión arterial se elevó y 913 de los participantes desarrollaron hipertensión.

Más yogur, menos riesgo

Wang y sus colegas vieron que aquellos voluntarios que consumían mucho yogur –más del 2% de sus calorías diarias de yogur– eran menos propensos a desarrollar hipertensión. Las personas que comían por lo menos el equivalente a una porción cada tres días eran un 31% menos propensas a desarrollar hipertensión.

Un efecto aún mayor se encontró entre las personas que no tomaban fármacos contra la hipertensión. Además, la presión arterial sistólica aumentó menos en quienes consumían yogur que en quienes no incorporan el yogur a su dieta.

El estudio ha sido financiado por el Framingham Heart Study del Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre de los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos. Sus resultados se han presentado en la American Heart Association Blood Pressure.