Jóvenes en Madrid
Jóvenes bebiendo en la calle durante unas fiestas en Pozuelo de Alarcón, Madrid. Antonio Navia

Lo llamamos coloquialmente "barriguita cervecera". La ciencia lo denomina adiposidad abdominal y ha demostrado que, efectivamente, su causa está en el consumo de alcohol, especialmente de cerveza.

Según un estudio publicado en el European Journal of Clinical Nutrition, la ingesta continua de alcohol está relacionada con la obesidad abdominal que, a su vez, implica mayor riesgo de mortalidad en adultos.

Alcohol, obesidad y mortalidad

Los resultados sugieren que el consumo de alcohol a lo largo de la vida produce adiposidad abdominal con aumento del perímetro de la cintura. Además, en los hombres, provoca obesidad general con aumento del Índice de Masa Corporal (IMC).

El estudio no desaconseja un consumo moderado La investigación, realizada durante nueve años, recogió una muestra de 258.177 individuos de entre 25 y 70 años, procedentes de Francia, Italia, Grecia, Holanda, Alemania, Suecia, Noruega, Reino Unido y España.

No obstante, el estudio señala que los mayores incrementos del perímetro de la cintura se observan en consumos altos de alcohol, por lo que no desaconseja un consumo moderado.

En el estudio, del que da cuenta SINC, se analizó también los efectos que tenía la cerveza y el vino en la formación de adiposidad. Así, reveló que la ingesta de la primera bebida fomenta en mayor medida la obesidad abdominal que el consumo de la segunda.

Del hombre a la mujer, del vino a la cerveza

Además, la investigación reveló que los hombres que consumen más cerveza presentan más riesgos (en un 75%) que los de vino (25%). De esta manera, los hombres que consumen más de tres vasos de cerveza incrementan (50%) sus posibilidades de tener obesidad abdominal.

En las mujeres beber mucha cerveza apenas eleva el riesgo de obesidadPor su parte, las mujeres que beben uno o dos vasos diarios de cerveza a lo largo de la vida tienen un riesgo ligeramente mayor de desarrollar obesidad abdominal que las que no llegan a consumir medio vaso.

Con respecto al vino, las mujeres que toman tres o más vasos tienen más posibilidades (60%) de padecer sobrepeso abdominal que las que no llegan a beber medio vaso. Mientras que, en hombres, este riesgo se sitúa en el 28%.

Queda ahora por analizar si el abandono del uso del alcohol, o un consumo bajo de este, revierte la obesidad abdominal y en cuánto tiempo.