Mujeres reales... pero ¿cómo de reales?

"El mensaje de que la mujer real tiene sobrepeso ha ido calando como una 'gota china' hasta hacerlo pasar por verdadero".
Grupo de amigas se hace un selfie en la playa.
Grupo de amigas se hace un selfie en la playa. Esta foto resulta cuando introcuces los términos de búsqueda "mujeres reales".
Getty Images/iStockphoto

¿Qué tipo de mujer se te viene a la cabeza cuando oyes o lees 'mujeres reales'? No hagas trampas, dilo ya. A mí se me viene siempre una mujer joven y 'curvy' o gordita o gorda o con sobrepeso... llamadlo como queráis.

Yo puedo afirmar que, salvo del grupo del equipo de rugby, soy de las más corpulentas de mis amigas. Cova es delgada y bajita (aunque ella cree que no, que es alta); Ana es alta y delgada; María tiene una estatura media y un peso ni alto ni bajo y saludable. Todas son normales, unas llevan gafas, otras no saben cómo manejar sus rizos, otras nunca tienen tiempo para teñirse las raíces (y quieren, pero no ven el momento)... Pero no las veo cuando se habla de mujeres reales. Tampoco me veo a mí.

No veo a mis amigas representadas cuando se habla de mujeres reales. Tampoco me veo a mí".

Obviamente generalizar es siempre equivocarse y es complicado satisfacer todas las normalidades pero quiero romper una lanza en favor de las mujeres de complexión delgada. Una, solo una. Además de estar infrarepresentadas son objeto de 'odio' bien entendido ("yo es que tengo una genética buenísima, no engordo nunca", dicen). Tambien la quiero romper en favor de las bajitas, y de las... No ya paro, espero que haya quedado claro el objetivo de esta columna. No es un tema nuevo pero la última campaña de Adidas lo ha puesto encima de la mesa, no en sentido negativo, todo lo contrario. Adidas ha elegido a una deportista de talla extra grande, Jessamyn Stanley, una reconocida yogui con una flexibilidad que ya quisieran para ellas mujeres con 30 kilos menos.

Una parte por el todo

Los departamentos de márquetin de diferentes marcas han elegido este prototipo de mujer para hablar de cuerpos reales y por por eso es la imagen que todos recreamos cuando pensamos en mujeres 'de verdad', ese mensaje ha ido calando como una 'gota china' hasta hacerlo pasar por el verdadero y casi que el único. Es una especie de sinécdoque que se ha instalado cómo la absoluta verdad.

Una de las primeras campañas que recordamos sobre mujeres reales fue la de Dove. Es cierto que si bien al principio 'pintó' a las mujeres reales como 'curvy' luego se hizo eco de estudios en los que se ponía de manifiesto que solo el 2% de las mujeres se consieran guapas como esta campaña que se lanzó en Argentina en 2004, y ahí participaban mujeres y niñas de diferentes complexiones y edades. Pero ese mensaje no ha terminado de cuajar a la hora de describir cómo es la mujer real.

Nike y otras firmas también comenzaron a mediados de los 2000 a  incluir 'mujeres reales' en sus campañas, casi siempre corpulentas.

Nuestro granazo de arena​

Por supuesto que los medios de comunicación no estamos exentos de culpa: si ofrecemos un reportaje de moda o belleza de los llamados 'inclusivos' lo hacemos con una modelo de talla 'grande' (que vete a saber cuál es esa talla) y objetivamente guapa, pero no con una mujer delgada o con raíces (este último cliché sí lo usan las formas de coloración para el pelo), o sin maquillar. Si vamos a hablar de mujer reales hagámoslo con todas las cartas sobre la mesa

Los medios de comunicación no estamos exentos de culpa: si ofrecemos un reportaje de moda inclusiva lo hacemos con una modelo de talla grande".

Según la Encuesta de Salud en España ofrecida por el INE en 2020 el 30,6% de las mujeres mayores de 35 años tiene sobrepeso, por lo tanto casi el 70% no lo tiene. En los hombres esta cifra (la del sobrepeso) se eleva hasta el 44,9% sin embargo nunca he visto anuncios de moda o belleza con este tipo de 'hombres reales', o al menos no soy consciente de ello.

Otra cosa bien distinta es hacer un reportaje de moda, de belleza, de tendencias... sin que el mensaje sea: 'vamos a mostrar a mujeres reales'. En ese caso dame felicidad, color, buenas caras, maquillaje impoluto... que para realidad ya tenemos la nuestra de cada día, quiero soñar, pero dejemos de vender el sobrepeso como normalidad porque no lo es. La realidad es amplia, diversa y rica, no nos centremos solo en mostrar  esa parte por el todo. Empezando por nosotros.

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