"La comunicación es un derecho, por eso los dispositivos de 'eye tracking' deberían estar financiados por la sanidad pública"

  • Eduardo Jauregui es portavoz de Irisbond, una empresa que desarrolla la tecnología eye tracking, que permite manejar dispositivos solo con la mirada.
  • Se está trabajando para que las 125.000 personas que no pueden comunicarse con su entorno en España tengan acceso a estos dispositivos.
Un enfermo de ELA utilizando la tecnología eye tracking.
Un enfermo de ELA utilizando la tecnología eye tracking.
Cedida (Irisbond)

En España, 125.000 personas, debido a distintas enfermedades o afecciones, no pueden comunicarse con su entorno. Para paliar y complementar esta falta de comunicación existen sistemas de comunicación alternativa o aumentativa (CAA) cada vez son más avanzados. Uno de ellos es el eye-tracking, una tecnología que permite manejar dispositivos solo con la mirada. Una empresa española, Irisbond, es una de las pocas en todo el mundo que las desarrolla. Su portavoz, Eduardo Jáuregui, nos habla de esta tecnología y de cómo puede contribuir a mejorar la saludad de vida de las personas que la utilizan.

¿Qué es un sistema de comunicación alternativa o aumentativa (CAA)?

Es usar las tecnologías para suplantar o complementar la falta de comunicación que algunas personas tienen debido a alguna enfermedad, como la ELA, una tetraplejia, parálisis cerebral. En el caso, por ejemplo, de una persona con ELA, una enfermedad que acaba limitando la posibilidad de comunicarse de manera autónoma, una tecnología de lectura ocular como es la nuestra, le permite manejar un dispositivo con la mirada, hablar con los ojos.

En España hasta más de 125 mil personas con serias dificultades de comunicación. ¿Todas ellas pueden beneficiarse de este tipo de dispositivos, a quiénes concretamente van dirigidos?

Dentro de las tecnologías asistidas, hay muchos niveles y, por ejemplo, personas que tienen intacta alguna capacidad motora, aunque tengan dificultades para hablar, podrían acceder a dispositivos que se controlan con la mano, como una Tablet. Son casos menos severos, pero hay muchos casos en los que las personas, además de no poder hablar, no tiene ninguna capacidad motora que les permita manejar un dispositivo con las manos, y que necesitan tecnologías muy avanzadas.

¿Qué tipos de dispositivos existen?

Como te decía, depende del grado de apoyo que necesite cada persona para comunicarse. Existen algunos que requieren de una especie lápiz para ir tecleando, con las manos o con la boca… pero vamos avanzando hacia dispositivos cada vez menos invasivos.

En IRISBOND diseñáis dispositivos eye-tracking, que se controlan con los ojos. ¿Qué permiten hacer?

La mirada es uno de los estímulos más primarios que tenemos las personas, pues lo primero que hacemos es mirar. Esa mirada la podemos utilizar y entrenar para que sea un medio de comunicación, y a través de una serie de tecnologías adaptadas, podemos permitir, por ejemplo, que se pueda escribir con los ojos en tu teclado virtual y, con un sistema de voz sintetizada, las palabras qua van conformando con los ojos, se materializan en palabras. Así, por ejemplo, hay en la actualidad más de tres mil personas en todo el mundo que hablan con la mirada a través de la tecnología de IRISBOND. También les permite navegar por internet, ver series, películas… de manera autónoma y a través de la mirada.

“Gracias a la tecnología eye-tracking, personas con problemas de comunicación pueden manejar dispositivos, comunicarse, hablar… solo con la mirada”

¿Cómo funcionan estos dispositivos?

Es un dispositivo que se conecta al ordenador y que emite unas luces infrarrojas a la córnea del usuario. Una cámara de ese dispositivo recoge esa información y, a través de un algoritmo de inteligencia artificial, traduce los movimientos oculares en coordenadas del ratón. Lo que conseguimos así es manejar un dispositivo con la mirada. Es una tecnología que lleva ya un tiempo, pero no hay muchas empresas en el mundo que los desarrollan, y una de ellas somos nosotros, una empresa española, y creo que eso también hay que ponerlo en valor.

Dentro de los dispositivos eye-tracking, ¿existen tipos distintos en función de las necesidades de cada persona o son universales?

El dispositivo es universal, lo que adaptamos es el software que va asociado a este dispositivo. Por ejemplo, para una persona adulta que ya tiene adquirida la lectoescritura, tenemos una serie de softwares que permiten navegar por internet, escribir, hablar… Pero si hablamos de niños pequeños -incluso desde los dos años- que aún no saben escribir, el software sería distinto, tendría un concepto más terapéutico con el que, a través de una serie de juegos pautados, podremos educar la mirada de ese niño para que se convierta en un medio de comunicación para él… hasta que desarrolle la lectoescritura. Estos dispositivos les permiten, por ejemplo, estar escolarizados en centros de educación ordinaria y recibir una educación junto con el resto de niños de su edad. Y no un sueño ni una historia bonita, es una realidad.

¿Se necesita algún tipo de formación para utilizarlo? ¿Cuánto tiempo?

Sí, se necesita un entrenamiento, pero es muy sencillo, sobre todo para personas adultas que ya tienen la lectoescritura desarrollada. Es una semana, podría estar ya utilizándolo sin problemas. En el caso de los niños, se requiere un acompañamiento mayor, porque además de adaptarse a lo que es el dispositivo, tenemos que hacer entender a ese niño que mirando a determinados lugares conseguimos un efecto, tiene que recibir la educación propia de su edad o necesidades, etc.

¿Cómo es el acceso? ¿Llega a todos los que los necesitan?

Junto con la asociación ELA de España, en 2014 iniciamos una cruzada para solicitar al Ministerio de Sanidad que la tecnología eye tracking estuviera financiada por la sanidad pública. Al final conseguimos que en 2019 el Consejo de Ministros aprobara que estuviera dentro de la cartera de servicios. Ahora mismo estamos trabajando con las distintas comunidades para conseguir que esté financiada por la sanidad pública. Por ejemplo, en la Comunidad Valenciana ya estamos sirviendo dispositivos a las personas que lo necesitan a través de la sanidad pública y de forma completamente gratuita para el usuario. Con otras comunidades, como Madrid, también estamos cerca y esperamos que en breve sea una realidad en todas las comunidades. Porque estamos hablando de un derecho, y es una obligación por parte de las administraciones dotas de comunicación a personas que no la tienen. La pandemia ha ralentizado este proceso porque había necesidades más urgentes, y lo entendemos, pero tenemos que retomarlo de nuevo, y creemos que en breve podrá ser accesible a todo el mundo, porque las administraciones están muy concienciadas.

"Si las personas que tienen algún problema para comunicarse pueden paliarlo a través de la tecnología, las empresas privadas, las administraciones públicas y las asociaciones tenemos que trabajar juntos para que tengan acceso a ella"

De no cubrirse, ¿cuál es le precio de estos dispositivos si queremos comprarlos por nuestra cuenta?

Pues, en realidad, son dispositivos que no son muy caros (unos dos mil euros), pero para familias que tienen ya muchos gastos asociados a las propias enfermedades que provoca que necesiten estos apoyos, supone mucho esfuerzo, por eso consideramos que lo más justo y equitativo es que estos dispositivos estén financiados por la sanidad pública.

¿Cómo cambia la vida de estas personas cuando consiguen acceder a uno de estos dispositivos?

Es un cambio de vida radical. Siempre contamos la historia de Mariano, un enfermo de ELA que decidió grabar el proceso por que pasaban durante su enfermedad hasta que falleciera con el objetivo de concienciar a la sociedad sobre la enfermedad. Con estas imágenes han hecho un documental, “El Capitán Nemo”. La familia siempre nos decía que, gracias a estas tecnologías, a Mariano le habíamos devuelto la vida, porque pudo volver a comunicarse, hablar, leer, ver películas… Le dotamos de autonomía y le permitimos seguir enganchado a la vida.

El eye-tracking es una tecnología muy nueva y avanzada, pero, ¿qué avances nos esperan en los próximos años?

Pues seguimos avanzando… Por ejemplo, estamos trabajando para que no haga falta ningún dispositivo físico para poder comunicarnos con la mirada, que para manejar una tablet, un móvil o un ordenador con la mirada utilicemos solo una cámara. En este sentido, por ejemplo, el año pasado desarrollamos con Samsung y la Fundación Francisco Luzón una aplicación que permita manejar las tablets Samsung y tener una comunicación básica a través de ella. Se llama ‘Tallk’ y es un primer inicio para empezar a entrenar la comunicación con la mirada para luego poder derivar en una tecnología más avanzada que permita el control total.

Todo esto nos indica que estos avances ya son una realidad y que en un futuro los dispositivos van a tener la inteligencia suficiente para que nos comuniquemos con ellos de manera natural. Esa es una nuestra ambición… Porque la comunicación es un derecho, y si las personas que tiene algún problema que les impide comunicarse correctamente pueden hacer efectivo este derecho a través de la tecnología, entre las empresas privadas, las administraciones públicas y las asociaciones, tenemos que hacerlo realidad, tenemos que conseguir que tengan acceso a ella. 

Eduardo Jáuregui, fundador y portavoz de Irisbond.
Eduardo Jáuregui, fundador y portavoz de Irisbond.
Cedida (Irisbond)
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