Diésel, gasolina o eléctrico: ¿qué tipo de coche eligen los españoles?
Cuatro de cada diez españoles tienen coches de gasolina. Unsplash

El año pasado recibimos la noticia de que el Gobierno quería prohibir por ley la venta de cualquier coche diésel y de gasolina a partir de 2040 y, como no podía ser de otra forma, el desconcierto provocado por estas declaraciones acabó afectando a la venta de vehículos. De hecho, cuando ya nos estábamos planteando si había llegado el final de los coches diésel, volvemos a despertarnos con un titular que nos deja algo confusos: las matriculaciones de vehículos diésel de última generación tendrían que aumentar 20 puntos porcentuales en 2020 y triplicarse en el caso de los vehículos eléctricos para que España pueda cumplir con las exigencias medioambientales de la Unión Europea (UE) para 2021, según la Federación de Concesionarios de Automoción (Faconauto). ¿Cómo es esto posible?

La organización ha indicado que, con la configuración actual de las matriculaciones españolas, casi ningún fabricante cumplirá con los objetivos europeos de emitir de media 95 gramos de dióxido de carbono (CO2) por kilómetro recorrido. Quizá tenga algo que ver con estas cifras el hecho de los coches diésel contaminan más, pero solo los más viejos y, sin embargo, desde Faconauto se hace hincapié en que se trata de coches diésel de última generación. 

En lo que va de año, las matriculaciones de modelos diésel han caído un 32,4%, suponiendo solo el 27,5% del total de coches vendidos. Mientras que las emisiones medias de CO2 de los coches nuevos vendidos han aumentado un 1,5%, situándose en los 118 gramos por kilómetro. Es decir, no ha disminuido en la medida en que ha bajado la venta de coches diésel. ¿Por qué?

Para resolver a esta pregunta, desde Faconauto hacen hincapié en la "falta de lógica" que supone haber legislado contra el diésel  mientras que, al mismo tiempo, el sector se vaya a ver obligado a vender más modelos diésel, que emiten hasta un 20% menos de CO2 que los de gasolina.

En este sentido, el presidente de la federación, Gerardo Pérez, ha asegurado que se quieren "acelerar los procesos sin que la tecnología ni los compradores estén preparados". "Ni la implantación ni la producción del vehículo eléctrico es suficiente como para ayudar a las marcas a cumplir con lo que establece Europa", ha asegurado Pérez. Por todo ello, desde la patronal aseguran que el vehículo eléctrico no es la solución, ya que "no está suficientemente extendido", lo que llevará al sector "a tener que apostar de nuevo por el diésel de última generación".

Además, Faconauto ha advertido de que hay marcas que están trasladando el problema a sus redes de concesionarios, vinculando sus objetivos comerciales a que cumplan con el "mix" medioambiental, por que piden que, al menos, se negocien esos objetivos.