Un viñedo de Ribara del Duero
Un viñedo de Ribara del Duero BODEGAS EMILIO MORO

Crianza, reserva, gran reserva… Para muchos, este sigue siendo el único sistema válido para clasificar los vinos e incluso dan por hecho que un gran reserva va a ser siempre mejor que un vino joven. En realidad no es necesariamente así y tal vez por eso hace ya tiempo que muchas bodegas dejaron a un lado estas categorías.

También en las DDOO más clásicas. De hecho, se cumplen ahora 20 años del vino que dejó a un lado esta clasificación entre los Ribera del Duero: Malloleus, de Emilio Moro. Fue en 1998 cuando este tinto optó por un estilo propio que se salía de estas categorías y simplemente salía a la venta con el año de la cosecha.

"Se prescinde de los clásicos calificativos de crianza, reserva y gran reserva para presentar vinos con una personalidad única, que permanecen en barrica el tiempo que se considere oportuno", destacan desde esta bodega.

Y ahora llega al mercado la cosecha de 2016 de este monovarietal a base de Tempranillo recogido de los viñedos más antiguos de la bodega. O, como dicen ellos, de los majuelos, uno de esos bonitos términos casi olvidados y que, de hecho, pone nombre (en latín) a este vino.

Aunque potente y con un perfil clásico, lo cierto es que este 2016 resulta algo más fresco y aromático gracias a las temperaturas más suaves, convirtiréndose así en una de las añadas más interesantes de este vino clásico que, curiosamente, llegó para reinventar los clásicos.