Las mejores ofertas de febrero para comprar coche nuevo (y a buen precio)
Uno de los factores decisivos a la hora de comprar coche es el precio. Freepik

No hace falta que un modelo de segunda mano sea un Ferrari para no poder permitírselo. La evolución del mercado del automóvil ha logrado que los coches de ocasión estén mejor valorados por los consumidores, de tal manera que, con el aumento de la demanda, también lo ha hecho en ocasiones el precio de la oferta, sobre todo en aquellas marcas que menos se devalúan con el tiempo. Así, y aunque a muchos pueda parecerle raro, cada vez existen más usuarios que rastrean los portales dedicados a la venta de coches embargados, ya que suelen gozar de mejores precios. Pero, ¿qué hay que saber antes de decantarse por esta opción?


Coches embargados, ¿sí o no?

Un vehículo se embarga por falta de pago del mismo (ya sea a la financiera de la marca o al banco), de importes asociados (por multas o impuestos, entre los más frecuentes) y también por desuso de particulares o del propio Estado. Se cual sea el motivo, y siempre que su venta sea legal (es decir, que el propietario no pretenda incurrir un delito al intentar colocar un coche con sus deudas incluidas), quedando bien claro el trato y todos sus puntos en el contrato, se puede comprar un coche embargado a través de los canales habituales de venta para asegurar un acuerdo seguro (y hasta un 50% más barato).


Así, y tras asegurarse de que el vehículo que se quiere comprar está libre de cargas que puedan ocasionarnos problemas innecesarios, es importante acudir a la Dirección General de Tráfico para cerciorarse de que el coche está embargado y poder hacer así el cambio de titularidad. No obstante, esto no nos dará permiso para circular con el coche en cuestión, ya que para eso hay que ponerse en contacto con el juzgado que lo confiscó y advertirle de la compra.


¿Dónde compro un coche embargado?

Debido a las dificultades que presentar acceder a estos coches más baratos, pero hasta arriba de problemas legales, lo más recomendable es asistir por cuenta propia a las subastas de embargos (ya sean de organismos privados, como bancos, o de públicos, como los ayuntamientos o Hacienda) para comprar uno con toda la tranquilidad.