Panificadora
Panificadora Croustina PANASONIC

¿Pensando en comprar una panificadora? No es mal plan, siempre y cuando tengamos claros los motivos. Hacer pan casero es una gran idea, pero se puede amasar manualmente y después hornear, el proceso no es complicado y el resultado suele ser mejor que con la máquina. Pero si queremos ahorrarnos el trabajo manual, algo de tiempo y apenas ensuciar, siempre podemos dejar que la panificadora lo haga por nosotros.

Panificadoras hay muchas, caras, baratas, de muchos tamaños y formas. Algunas son muy básicas pero funcionales y otras más avanzadas para manos más expertas. Si es la primera vez que compras una es importante informarte bien antes de tirarte a la piscina.

Probablemente Wallapop funciona gracias a esas panificadoras y a las bicicletas estáticas que nos cansamos de ver llenarse de polvo en el trastero unos meses después de comprarla. Así que si estás dudando entre comprar o no una, toma nota de estos consejos.

Tamaño y diseño

Tenemos que tener en cuenta que las pacificadoras no son pequeñas. Incluso las más compactas ocupan un espacio considerable en la cocina. Así que, antes de nada, estaría bien pensar dónde ponerla -necesitaremos un enchufe- en la encimera. ¿Prefieres guardarla y sacarla cada vez? Vale, pero eso aumenta por 1000 la pereza de ponerse a hacer pan casero, avisado quedas.

En todo caso, si va a quedar a la vista tampoco es mala idea fijarse en el diseño. Casi ninguna es una pieza de museo, pero si vamos a tener que verla ahí cada día, al menos una que no haga daño a la vista.

No vas a ahorrar con el pan

Suponemos que lo de comprar una panificadora surge por la idea de querer hacer pan casero y todas las ventajas que supone. Lamentablemente, el ahorro no es una de ellas. Entre lo que cuestan la máquina, los ingredientes, el tiempo y el consumo probablemente es más barato comprar una barra de pan que hacerlo en casa. Aún así, el gasto no es ninguna barbaridad y la calidad del pan va a ser superior a la mayoría de sitios donde puedas comprarlo.

El pan de panificadora no cruje

¿Eres de los que sueña con un pan crujiente y una corteza bien dorada? En ese caso, igual una panificadora no es una buena idea porque el pan resultante es más parecido a un pan inglés de molde que a una hogaza crujiente. Es imporrante tenerlo en cuenta.

Bueno, en realidad no es así. El último modelo de Panasonic -una de las marcas que ofrece panificadoras de gama alta- se caracteriza precisamente por ser el primero del mercado en ofrecer ese acabado crujiente. De ahí su nombre, Croustina. No la hemos probado, pero sí catado su resultado y la verdad es que funciona.

Los programas

Algunas disponen de 200 programas, la mitad de los cuales no vamos a usar en la vida. Otras más sencillas cuentan con 5 o 6 opciones con las funciones básicas pero que para la mayoría serán suficientes. Importante comprobar que tanga la opción de solo amasado -la mayoría lo ofrecen- porque entonces nos será de gran utilidad como amasadora para otras recetas.

La primera vez que quieras hacer un brioche sin acabar con masa y mantequilla esparcida por toda la casa agradecerás este consejo y mirarás con otros ojos a tu panificadora y su función de solo amasado.

El precio

Hay panificadoras desde 50 euros y otras que llegan a los 300 euros o más. Si nuestra fiebre por hacer pan casero es reciente, mejor empezar por una sencilla, con programas básicos para ir probando qué tipo de pan es el que más nos gusta hacer y si realmente vamos a usarla de forma intensiva.

El manual

Si vamos a comprar una panificadora por Internet es importante tener en cuenta que las instrucciones estén en nuestro idioma o al menos en un idioma que podemos entender. Parece una tontería pero un rápido paseo por opiniones de compradores revela que es una de las quejas más habituales al ir a por una gama online.

El temporizador

La mayoría tiene esta opción, pero si lo que queremos es programarla para despertarnos con el olor a pan recién hecho, tenemos que fijarnos bien en que tenga temporizador para poder decidir a qué hora queremos que empiece a ponerse en marcha. Aunque luego lo uses solo dos veces en tu vida.

Pan rápido

El pan en panificadora tarda unas 3 horas más o menos en estar listo. Si somos conscientes de que muchas veces no vamos a disponer de ese tiempo, hay algunas pacificadoras que tienen la opción de hacer un pan rápido. El resultado no es igual porque se basa en cargar el pan con más levadura para acelerar el proceso, pero es verdad que si la alternativa es uno de esos terribles panes de gasolinera tampoco nos parecerá tan malo.

El ruido

Ninguna va a sonar como un taladro, pero si vamos a dejar programada la máquina para que funcione por la noche hay que tener en cuenta que el amasado suele ser algo ruidoso. Mucho en el caso de los modelos más sencillo y que tienen un cierre menos hermético o una construcción más plástica. No se trata de ir buscando decibleios en las especificaciones, pero si tenemos opción de verla en marcha antes de comprar, mucho mejor.