El Refugee Food Festival llega a Madrid
En junio llegará a 15 ciudades el Refugee Food Festival. Refugeefoodfestival.com

Los franceses Marine Mandrila y Louis Martin habían recorrido los cinco continentes como "reporteros gastronómicos" cuando la crisis de los refugiados les llevó utilizar la cocina para combatir el rechazo hacia el diferente.

Con ellos nació el Refugee Food Festival, que en junio llegará a 15 ciudades, entre ellas Madrid.

Ambos han hablado este lunes de su experiencia en San Sebastián, en una jornada organizada por el Basque Culinary Center dedicada a la tecnología y la innovación.

Martin y Mandrila comenzaron a viajar a finales de 2013 por todo el planeta y a establecer contacto con la gente de los países que visitaban, con quienes cocinaban los platos locales de manera sencilla.

Después de un año de conocer países como Brasil, Japón, Camboya, Jordania e Irán, regresaron a Francia y dedicaron otros doce meses a preparar un libro de recetas y a editar el material audiovisual que habían grabado, que quedó recogido en dieciséis documentales que se emitieron por televisión.

Por entonces, los refugiados huían masivamente de guerras como la de Siria y llamaban a las puertas de una Europa que, según ha dicho Martin, "no estaba cumpliendo su deber de darles la bienvenida".

"Los países cerraban sus fronteras. Había miedo, e incluso hostilidad, hacia los refugiados. Nos afectaban mucho los mensajes negativos relacionados con ellos y decidimos involucrarnos personalmente para cambiar esa situación", afirma.

Comenzó así el camino que desembocó en la primera edición del Refugee Food Festival. Tuvo lugar en París en 2016 y en ella participaron once restaurantes que abrieron sus puertas para que chefs y cocineros refugiados preparasen sus platos esos días al público.

Al año siguiente eran ya establecimientos de trece ciudades europeas y en 2018 se sumaron Ciudad del Cabo (Sudáfrica), Nueva York y San Francisco (EEUU). Este año serán quince.

Se celebra siempre en la segunda quincena de junio, ya que el 20 de ese mes es el Día Mundial de los Refugiados. Madrid lo ha hecho en las dos últimas ediciones y volverá a participar en la de 2019.

Mandrila y Martin destacan que la idea del festival fue suya, pero que la puesta en marcha, y su desarrollo en todas estas ciudades, habría sido imposible sin la ayuda de Acnur, la Agencia de la ONU para los Refugiados, la ONG Food Sweet Food y numerosas organizaciones locales, como la asociación de voluntarios Madrid for Refugees.

Su objetivo es ofrecer "otro punto de vista" sobre los refugiados, "poner en valor su talento y el patrimonio culinario de sus lugares de origen". "Países como Irán, Siria e Irak, por ejemplo, tienen un legado gastronómico muy potente", recalca.

"Estamos contribuyendo a compartir las historias positivas de los refugiados, que además pueden servir para enriquecer nuestra sociedad. Creo que hemos ayudado a cambiar la mentalidad de la gente, a que se produzcan conversaciones y encuentros.

Cuando hablas de cocina todo el mundo se coloca en el mismo nivel, nadie es más que nadie", resalta.