ITV OCAÑA
ITV OCAÑA EUROPA PRESS - Archivo

Pasar la ITV no siempre es fácil (sobre todo si es nuestra primera vez y aún no tenemos muy claro en qué consiste esta revisión rutinaria), pero, una vez que los inspectores técnicos han comprobado que nuestro coche supera todas las pruebas, las preocupaciones desaparecen: tenemos un año más para circular sin preocupación. Al aprobar esta inspección rutinaria, para la que conviene tener todos los elementos a punto (¡incluso los faros bien limpios!), se recibe una etiqueta de color que certifica que nuestro coche es apto y que no supone ningún peligro, pero, ¿qué información esconde la pegatina?

  • El color. También conocida como distintivo V-19, la pegatina de la ITV va rotando de color anualmente (amarilla, verde y roja), para que, a simple vista, se pueda reconocer a qué año pertenece. Este año, nos corresponde el verde (al igual que en 2001, 2004, 2007, 2010, 2013, 2016, 2019, 2022, 2025, 2028); mientras que el que viene luciremos la etiqueta amarilla (como en los años 1999, 2002, 2005, 2008, 2011, 2014, 2017, 2020, 2023, 2026, 2029) y en 2021, la roja (al igual que en 2000, 2003, 2006, 2009, 2012, 2015, 2018, 2021, 2024, 2027, 2030, si nada cambia).
  • Información. Todas las etiquetas, además de llevar el logo de la ITV en azul, está compuestas por una banda superior donde se indican los meses del año y el exacto en el que caduca la inspección (por lo que toca volver a pasarla); el año hasta el que es válido (con leyenda arriba en la lengua oficial de cada Comunidad); en el lateral izquierdo, aparece el número de registro obtenido al pasar la ITV. También debe estar presentes siempre el escudo de la comunidad autónoma a la que pertenece y el de España.
  • Dónde se pega. Este distintivo de carácter obligatorio tiene un lugar asignado en el parabrisas de nuestro coche, tal y como se plasma en el Real Decreto 2822/1998. Así, el V-19 debe colocarse en el ángulo superior derecho del parabrisas por su cara interior y, para ellos, la cara impresa debe ser autoadhesiva para facilitar su puesta. Cabe destacar que no puede ser el propio usuario quien la pegue en su vehículo, sino que el propio inspector con el que pasemos la ITV debe disponerla en el lugar adecuado. Conviene saber que un error en su colocación puede conllevar una multa de hasta 100 euros.