Yoga al aire libre
Decenas de personas participan en una clase de yoga, en Bryant Park, en Nueva York (EE.UU). Jason Szenes / EFE

Todos tenemos cerca a alguien que practica yoga y que lo recomienda sin dudarlo. Y es que el yoga es una de las actividades físicas más completas en cuanto al equilibrio entre cuerpo y mente.

Beneficios del yoga

El yoga puede contrarrestar la pérdida de flexibilidad que con el paso de los años puede llegar, mejorar la postura, el equilibrio y la fuerza del organismo, además de ayudar a controlar el estrés, aportar más energía e incluso mejorar la memoria.

También reduce la presión sanguínea y alivia todo tipo de dolor, incluyendo la artritis. "El yoga puede ayudar realmente a cualquiera que esté luchando con cambios de humor o con la depresión", afirman desde la Clínica Cleveland (EE UU).

Practicar yoga paso a paso

Antes de comenzar a practicarlo e integrarlo en nuestras vidas es mejor tener en cuenta algunas recomendaciones básicas:

  1. Buscar y elegir entre las ofertas de yoga y de instructores

    Algunas clases se centran sobre todo en el cuerpo físico mientras que otras se centran más en la mente, las emociones y la espiritualidad. Cada instructor es diferente en su método. Sería conveniente probar diferentes clases y profesores para encontrar el que mejor se adapta a lo que buscamos.

  2. Comentar al instructor cualquier trastorno de salud o lesiones existentes

    Es esencial asegurarse de que el instructor está avisado de cualquier trastorno o limitaciónque tengamos y que posea una certificación válida y pueda ayudarnos a trabajar en nuestro nivel de habilidad.

  3. Elegir entre diferentes tipos de yoga según los objetivos

    Si se busca relajación y eliminar estrés, una clase suave como el yoga en silla, el hatha yoga o el yoga reconstituyente, que incluyen más relajación y meditación, podría ser lo más adecuado.

    Aunque los movimientos son más suaves en estos tipos de yoga también se puede aumentar la fuerza y la flexibilidad del organismo. Si se busca más ejercicio físico y cardio y el yoga es el único ejercicio que se realiza, la mejor elección podría ser una clase con más movimiento como el vinyasa yoga. Un componente importante en este estilo de yoga más activo es la combinación del movimiento con la respiración.

  4. Comenzar con una clase para principiantes

    Muchos centros sociales y de deporte ofrecen clases para principiantes. Estas clases tienen en cuenta aspectos de la salud comunes para muchas personas como problemas cardiacos, osteoporosis, trastornos de la espalda y los huesos o el reemplazo articular.

  5. En una buena clase para principiantes se modifican las posturas con variaciones más suaves y soportes (como una silla). Además, en estas clases se limitan o eliminan las actividades en las que haya que doblar el cuerpo para que quienes comienzan con menos capacidad física y restricciones puedan apoyarse en un soporte y gradualmente desarrollar fuerza y resistencia.

    La respiración profunda consciente, la meditación y la relajación se suelen incluir, los componentes quizá más beneficiosos para el estrés y la ansiedad.

  6. Ir poco a poco para evitar lesiones

    El yoga es un proceso en el que se toma conciencia del propio cuerpo y se parte de cada situación individual para trabajar. No debería existir dolor en el yoga y las clases más vigorosas aumentan las posibilidades de lesión, en especial si no se está familiarizado con los mecanismos corporales correctos para las posturas.

    Es básico aprender cómo realizar las posturas despacio y deliberadamente antes de intentar realizarlas más deprisa.


Podría ser beneficioso observar una clase antes de participar en ella o familiarizarnos con las posturas y de ese modo asegurarnos de que la clase está a un nivel apropiado para nosotros. Incluso una clase más fuerte debería dejar tiempo suficiente para la relajación al final porque el cuerpo necesita tiempo para descansar y recuperarse.