Obesidad
El sedentarismo es una de las causas de la prevalencia de la obesidad. GTRES

Nuevas investigaciones de varias ciudades en el mundo presentadas en el Congreso Europeo de Obesidad de este año, que se celebra en Viena, Austria, demuestran que si las tendencias actuales continúan, la prevalencia de obesidad en todo el mundo aumentará del 14% en 2017 al 22% en 2045. La prevalencia de diabetes subirá del 9,1 al 11,7% durante el mismo periodo, lo que ejercerá una presión masiva sobre los sistemas de salud, que ya gasta grandes sumas solo para tratar la diabetes.

Los autores señalan que los números anteriores son para el escenario 'global'. Los países individuales muestran tendencias individuales y deben tener sus propios objetivos. Por ejemplo, si continúan las tendencias actuales en Estados Unidos, la obesidad aumentará del 39% en 2017 al 55% en 2045, y las tasas de diabetes del 14 al 18%.  Y en Reino Unido, las tendencias actuales predicen que la obesidad subirá del 32 actual al 48% en 2045, mientras que los niveles de diabetes crecerán del 10,2 al 12,6%, un aumento del 28%.

El estudio, presentado por el doctor Alan Moses, de Novo Nordisk Research and Development, en Soborg, Dinamarca, y Niels Lund, de Novo Nordisk Health Advocacy, en Bagsværd, Dinamarca, y sus colegas del Steno Diabetes Center, Gentofte, Dinamarca, y el University College de Londres, Reino Unido, también indica que para evitar que la prevalencia de la diabetes tipo 2 supere el 10% en 2045, los niveles de obesidad global se deben reducir en un 25%.

Los datos de población de todos los países del mundo se obtuvieron a partir de la colaboración de factores de riesgo de enfermedad no transmisible (una base de datos de la Organización Mundial de la Salud). Para cada país, la población se dividió en grupos de edad. Desde 2000 a 2014 (elegido porque los datos son más fiables a partir de 2000), la población en cada grupo de edad se dividió en categorías de índice de masa corporal (IMC).

Para cada país y grupo de edad, se proyectó la proporción de personas en cada clase de IMC. Luego, se aplicó el riesgo de diabetes para cada edad y grupo de IMC, lo que permite estimar la prevalencia de la diabetes en cada país cada año. La prevalencia para cada país se calibró para coincidir con las estimaciones regionales de la Federación Internacional de Diabetes, tomando en cuenta las diferencias en el modo de vida, la nutrición y la disposición genética para la diabetes.

El modelo de los autores sugiere que, para estabilizar la prevalencia global de la diabetes al 10%, la prevalencia de obesidad debe descender constantemente y en total alrededor de una cuarta parte, del nivel actual del 14% a poco más del 10% para 2045.

"Estas cifras subrayan el asombroso desafío al que se enfrentará el mundo en el futuro en términos de personas obesas, con diabetes tipo 2 o ambas. Además de los desafíos médicos a los que se enfrentarán estas personas, los costos para la salud de los sistemas de los países serán enormes", dice Moses. Y concluye:" A pesar del desafío al que se enfrentan todos los países con la obesidad y la diabetes, la tendencia puede cambiarse, pero será necesario medidas agresivas y coordinadas para reducir la obesidad y las ciudades individuales deberían jugar un papel clave en la confrontación de los problemas relacionados con la obesidad, algunos de los cuales son comunes a todas ellas y otros son únicos para cada una de ellas".