Pescado
Dos caballas sobre una tabla de cocina. GTRES

El anisakis es un parásito del pescado que suele vivir en el mar y que puede acabar siendo consumido por muchos si no se toman las precauciones pertinentes. Uno de cada tres pescados que se consumen en España están infectados de anisakis, especialmente boquerones en vinagre y sardinas a la brasa, según datos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

Entre otros síntomas, el anisakis puede provocar gastroenteritis —dolor de estómago, vómitos, náuseas, diarrea...— o alergia.

Este parásito muere si el pescado se hornea o se fríe, pero puede seguir vivo si se marina, se prepara en salazón o se ahúma. De ahí que la mejor manera de evitar que llegue a nuestro estómago es congelarlo antes de cocinarlo.

No obstante, no es necesario congelar el salmón ahumado que haya sido sometido a un procesado industrial. Tampoco presentan riesgos los pescados de agua dulce como truchas, percas o carpas. En el caso del marisco —ostras, almejas, berberechos, mejillones...—, el riesgo de que lleve anisakis es mínimo aunque se consuma crudo.

Los pescados que presentan un mayor riesgo son la merluza, el besugo, la bacaladilla, los boquerones, el bacalao, el rape y el jurel, entre otros.

Tiempo de congelado del pescado para matar el anisakis

  • Si se congela a una temperatura igual o superior a -35ºC, el periodo mínimo recomendable es de 15 horas.
  • Entre -35ºC y -20ºC, es necesario mantener el pescado congelado durante al menos 24 horas.
  • Si la temperatura de la nevera es superior a -20 ºC, como suele ocurrir en la mayor parte de los frigoríficos de casa, lo ideal sería congelar el pescado durante 5 días.