Pilar Cristóbal
Pilar Cristóbal Archivo

Cuando voy a tener el orgasmo me entran ganas de gritar, pero me da vergüenza, a mi pareja le gusta mucho. ¿Es bueno hacerlo? ¿Qué pasa si lo oyen lo vecinos?

Si te estimula y erotiza a tu pareja es estupendo que lo hagas, no creo que lo vecinos se sientan mal si lo oyen, posiblemente envidien la suerte que tienes. Los sonidos sexuales tienen como función erotizar a los concurrentes cuando, en tiempos antiguos, se realizaba la cópula en grupo. Ahora que tendemos a tener relaciones sexuales en privado depende de nuestro aprendizaje que estos ruidos nos eroticen o no. En los años sesenta se vendió un disco que se llamaba “Je t’aime, moi non plus” que estuvo en la cabecera de la cama de todos los amantes de la época, sólo se oían gemidos.

¿A qué o quien se llama garganta profunda?

Es la película porno más conocida y famosa de la historia. La protagonista, Linda Lovelace, tenía el clítoris en la garganta y mostraba unas habilidades en el arte de la felación que causaron un gran impacto, porque parecía no tener campanilla y podía hacer que el pene más grande penetrase por completo en su garganta. Pasado el tiempo, Linda desveló que todo eran trucos de cámara, que se hicieron con una boca y gargantas artificiales.

Me pasa algo muy raro, después de una buena excitación y de un orgasmo especial, siento una gran congoja y me pongo a llorar. No siento pena y por eso no sé por qué lloro. ¿Qué me está pasando?

Ya decían los clásicos que “post coitum omni animal triste est” y llamaban al orgasmo la “pequeña muerte”, pero lo cierto es que tanto la excitación como el orgasmo son la consecuencia de impulsos nerviosos, pero hay cuestiones más sutiles que también intervienen, como son las hormonas, cuyos efectos son la mayoría de las veces imprevisibles. Estas se liberan en la sangre para favorecer el deseo, la excitación, el orgasmo y la placidez que viene después de la relación sexual. Todo ello requiere un equilibrio tan delicado que puede trastornarse y hacernos sentir emociones sin estímulo alguno, como son la rabia o la pena. No te preocupes, llora y dile a tu pareja que lo haces de alegría, todos estamos encantados con una mentirijilla como ésta.