Uber en el móvil
Detalle de la aplicación "Uber" y "Taxi Berlin" en la pantalla de un smartphone en Berlín (Alemania). Joerg Carstensen/ EFE

La compañía Uber, que se dedica a poner en contacto a usuarios y conductores particulares para traslados en vehículos a modo de taxi, ha anunciado en un comunicado que tras ser prohibida su actividad en Alemania, donde carece de los permisos necesarios para transportar personas, se ha multiplicado el número de descargas de su aplicación móvil, imprescindible para el servicio.

La sentencia alemana se produjo a instancias de la denuncia presentada por la cooperativa de taxistas Taxi Deutschland Service Gesellschaft e impide operar a Uber, que recauda una comisión por cada servicio de transporte que se hace, en todo el país.

Este tipo de apoyo público simplemente refuerza nuestro compromiso La compañía, que ve en la sentencia "intentos por limitar las alternativas de transporte a los consumidores alemanes" asegura que sus descargas en las cinco ciudades alemanas donde Uber opera "alcanzó como mínimo el doble y la demanda se incrementó aún más por encima del 500% en Hamburgo (590%) y Dusseldorf (518%)". En Múnich aumentó un 329%, en Berlín un 270% y en Frankfurt, un 228%, siempre en base a las descargas en la iTunes store.

Uber asegura además que "está en constante diálogo con los responsables políticos para ayudarles a entender los beneficios" de su servicio y anuncia que "apelará cualquier decisión que busque restringir la capacidad de Uber por ofrecer su plataforma tecnológica a los ciudadanos alemanes".

Fabien Nestmann, portavoz de Uber en Alemania asegura en el comunicado que "este tipo de apoyo público simplemente refuerza nuestro compromiso con Alemania ya que tenemos previsto expandirnos a más y más ciudades por todo el país".

El caso español

El ministerio de Fomento emitió el pasado junio una nota de prensa en la que se señalaba que quienes realizaran servicios de transporte de viajeros sin autorización incurrirían en una infracción muy grave sancionable con multas de entre 4.001 y 6.000 euros, que podrían aumentar hasta 18.000 en caso de reiteración. Sin embargo, poco después aclaraba que no tenía intención alguna de perseguir a las plataformas que a través de Internet publicaran anuncios de personas que ofrecen su coche para compartir gastos.

En paralelo, las asociaciones de taxi de España convocaron varias manifestaciones en contra de Uber, a la que acusaban de ejercer una competencia desleal, al no estar sometida a normativas ni estar sometidos al pago de impuestos los conductores que cobraran servicios a través de esa aplicación.