Huevos frescos
Es fundamental evitar su consumo crudo y ver su fecha de caducidad. ARCHIVO

Tan importante como elegir qué comemos es el modo en que compramos, guardamos y cocinamos. Se trata de prevenir y evitar las intoxicaciones alimentarias, que son más comunes durante el verano ya que las bacterias necesitan temperaturas entre 36 y 37 grados para vivir y reproducirse.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades diarreicas transmitidas por los alimentos y el agua afectan a unos 2,2 millones de personas cada año. De ellas, 1,9 millones son niños.

En la mayoría de casos la intoxicación es leve y los síntomas desaparecen en 2 o 3 díasLos alimentos susceptibles de estar contaminados son variados y las bacterias pueden estar presentes en cualquiera de ellos.”La intoxicación se produce cuando ingerimos alimentos, ya sea comida o bebida, que contienen microorganismos tóxicos como pueden ser la salmonela o la E.Coli, entre otros", explica el doctor Gonzalo Guerra Flecha fundador y especialista en digestivo de centro Médico-quirúrgico de Enfermedades Digestivas (CMED).

La contaminación puede producirse desde el origen hasta el momento del consumo en casa o en un restaurante. "Las bacterias pueden entrar en contacto con frutas y verduras en el campo si han sido regadas con agua contaminadas o han entrado en contacto con excrementos de animales; en las carnes puede suceder en el matadero o sala de despiece por una manipulación inadecuada, y en los pescados y mariscos en el establecimiento donde se adquieren, por una mala conservación", recuerda.

Ya en casa, o un restaurante, también puede producirse contaminación si se ha roto la cadena del frío o bien se ha producido una incorrecta manipulación.

Síntomas más frecuentes
La variedad y gravedad de los síntomas depende en gran medida de la cantidad de alimento contaminado ingerida y suelen presentarse entre 2-6 horas después de la ingesta. Los más habituales, según recuerda el doctor Guerra, son:

  • Náuseas y vómitos.
  • Diarreas (con o sin presencia de sangre en las heces).
  • Dolor abdominal.
  • Fiebre.
  • Debilidad generalizada.

En la mayoría de los casos las intoxicaciones son leves y los síntomas desaparecen en 2 o 3 días, cuando se ha eliminado por completo los alimentos contaminados. "Sin embargo una intoxicación alimentaria se puede agravar provocando incluso la muerte de la persona afectada", advierte Gonzalo Guerra Flecha. No obstante, estos casos extremos y muy poco frecuentes se producen por intoxicación por Clostridium botulinum causante del botulismo, o por la ingesta de determinadas setas como la Amanita phalloides por ejemplo.

Consejos para evitar intoxicaciones
Es conveniente seguir los siguientes consejos para minimizar los riesgos:

  • Lavar adecuadamente frutas y verduras antes de comerlas crudas o cocinadas.
  • No romper la cadena del frío de carnes y pescados y de productos congelados en general.
  • Tomar las carnes hechas en vez de al punto o semicrudas.
  • Lavarse adecuadamente las manos antes de manipular cualquier tipo de alimento, ya que en las manos se concentran multitud de gérmenes y bacterias.
  • Congelar pescados y mariscos por debajo de los -18ºC para evitar contaminación por anisakis.
  • Ante la duda de que un alimento pueda estar en mal estado, nunca tomarlo.