Dieta y obesidad
Una mujer obesa ante una mesa con varios alimentos. ARCHIVO

¿Comen bien las mujeres españolas? Peor de lo que debieran y peor de lo que podrían en un país que tiene al alcance de la mano la dieta mediterránea. Según un estudio de la Universidad de Granada, la población femenina española consume un 15% más de proteínas de la cantidad recomendada, aunque la ingesta de hidratos de carbono se encuentra en el límite inferior de la recomendación o incluso por debajo.

La primera fuente energética en mujeres adultas son los productos cárnicosUn trabajo realizado por científicos del grupo de investigación AGR-255 Nutrición, Dieta y Evaluación de Riesgos, que dirige la profesora Fátima Olea Serrano, concluye que la principal fuente energética para las mujeres españolas procede de alimentos precocinados en el caso de las niñas y adolescentes; los productos cárnicos en mujeres adultas y el pan en mujeres mayores de 50 años.

Los investigadores –cuyo estudio han publicado varias revistas internacionales y nacionales– han examinado los hábitos de vida y nutricionales de la población femenina del sur de España. Fue con una muestra formada por 3.400 mujeres de entre 3 y 86 años, clasificadas por rangos de edad (niñas menores de 9 años, adolescentes entre 10 y 18 años, mujeres adultas de 19 a 49 años y mujeres mayores de 50 años).

Para llevar a cabo este trabajo, los investigadores realizaron una encuesta acerca de composición corporal, hábitos de alimentación, práctica de actividad física y otros hábitos de vida de la población analizada. Además, la encuesta incluía un cuestionario validado de frecuencia de consumo de alimentos y tres recuerdos de 24 horas, diseñados específicamente para el estudio.

A la hora de desayunar, las niñas y adolescentes sacan un 5,68 sobre 10El trabajo reveló que las principales fuentes de calcio son la leche y postres lácteos en niñas y adolescentes, mientras que la leche es reemplazada por el queso y el yogur conforme aumenta la edad. Los investigadores indican que la población estudiada "cumple aproximadamente con el 50% de las características de la dieta mediterránea, con un seguimiento significativamente mayor conforme aumenta la edad".
 
Además, según un índice propuesto para estimar la calidad del desayuno, las niñas y adolescentes realizan un desayuno de calidad media, con un valor medio de 5,68 sobre 10.

En general, las niñas y adolescentes que realizan el almuerzo en casa presentan un mayor seguimiento de la dieta mediterránea, mientras que el hábito de hacer dieta entre mujeres mayores de 18 años influye negativamente en el seguimiento de este patrón dietético. Las mujeres embarazadas menores de 32 años y primíparas presentan una mayor adherencia a la dieta mediterránea que las demás.