María Adánez: "A los 20 años la belleza es explosiva, a partir de los 40 la inteligencia es superior

La protagonista de nuestra portada derrocha talento y naturalidad en cine, teatro, televisión... y en la vida misma.
María Adánez, protagonista de la portada de verano 2024 de Mujer.es
María Adánez, protagonista de la portada de verano 2024 de Mujer.es, con americana de Gant, vestido de Hoss, pendientes de Sessún y Martinelli
Fotografía: Juan Miguel Herrero. Estilismo: Jean Baptiste Lauron. Maquillaje y peluquería: Paula Soroa
María Adánez, protagonista de la portada de verano 2024 de Mujer.es

"Qué mona va esta chica siempre". Solo con leer esta frase, sabemos de quién se trata, pero María Adánez es mucho más que una chica mona. María es arte, es talento, es cine español, es televisión, es comedia, es drama, es (ahora) ciencia ficción. Comenzó en la interpretación con solo 5 años y, ahora, mucho después, es una de las actrices más reconocidas del país, gracias a series como Aquí no hay quien viva, Farmacia de Guardia, Pepa y pepe, La que se avecina o Amar es para siempre. En la gran pantalla la hemos visto en más de una veintena de películas, mientras que en el teatro ha sido protagonista de obras como Salomé, La escuela de la desobediencia o Divinas Palabras. Pero, a pesar de su larga carrera, ella sobre todo es mujer, madre, energía y pasión.

Me siento con ella a tomar un café en una suite impresionante del hotel Palacio de los Duques Gran Meliá de Madrid. Ese día cumplía 48. Es muy luminosa, y no me refiero solo a la habitación. Parece que los años no han pasado por ella. Sonreímos, da un sorbo al café...

María Adánez. Top asimétrico: Eres Aros: Zag Bijoux
María Adánez. Top asimétrico: Eres Aros: Zag Bijoux
Fotografía: Juan Miguel Herrero. Estilismo: Jean Baptiste Lauron. Maquillaje y peluquería: Paula Soroa

Empezaste en el mundo de la interpretación muy pequeña.
¿Cómo te ha ayudado empezar tan pronto en la profesión?
Nunca me lo he cuestionado porque todo puede ser un arma de doble filo. El haber empezado tan jovencita podría haber sido también un ingrediente negativo en el sentido de a ver cómo vas evolucionando, porque la gente te ha visto crecer... Al final esto es una profesión de muy largo recorrido y creo que los actores tenemos que estar hechos de una pasta distinta. Somos unos supervivientes y tenemos que tener mucha confianza y mucha creencia en nosotros mismos porque los actores siempre conviven con el ‘no’, con el examen continuo, con la exposición, con la crítica... Y nos tenemos que refugiar mucho en nosotros mismos, conectar mucho con nosotros y con nuestra casa para seguir en este oficio.

Desde entonces no has dejado de trabajar, combinando teatro, cine y televisión. ¿Cómo te ha ayudado empezar tan pronto en la profesión de cara a hacerte un hueco en ella?Nunca me lo he cuestionado porque todo puede ser un arma de doble filo. El haber empezado tan jovencita podría haber sido también un ingrediente negativo en el sentido de a ver cómo vas evolucionando, porque la gente te ha visto crecer... A mí me han visto crecer, porque a los 6 años hice ocho películas, después seguí estudiando, pero luego a los 13 ya estaba en Farmacia de Guardia, de los 16 a los 18 en Pepa y Pepe. O sea, es que el público español me ha visto crecer y, afortunadamente, he tenido series de éxito que han ido avalando mi carrera y han sido unos trampolines para trabajos siguientes y para épocas siguientes, pero si hago una retrospectiva digo "madre mía, es que me han visto crecer".  Y como ha sido así mi historia, nunca me la he planteado de otra manera. Al final esto es una profesión de muy largo recorrido y creo que los actores tenemos que estar hechos de una pasta distinta. Somos unos supervivientes y tenemos que tener mucha confianza y mucha creencia en nosotros mismos porque los actores siempre conviven con el 'no', con el examen continuo, con la exposición, con la crítica... Y nos tenemos que refugiar mucho en nosotros mismos, conectar mucho con nosotros y con nuestra casa para seguir.

María Adánez. Camisa azul celeste: Pomandere. Falda de lentejuelas: Pedro del Hierro. Pendientes: Zara
María Adánez. Camisa azul celeste: Pomandere. Falda de lentejuelas: Pedro del Hierro. Pendientes: Zara
Fotografía: Juan Miguel Herrero. Estilismo: Jean Baptiste Lauron. Maquillaje y peluquería: Paula Soroa

Tenéis que tener muchos mecanismos de defensa...Te tienes que ir generando muchos mecanismos de defensa y un cierto blindaje y decir "mira, hasta aquí", y con "hasta aquí" me refiero a que, a veces, ya ni leo. Ahora vivimos una época muy, muy bestia con todo el tema de las redes sociales, que yo lo pienso mucho con toda la gente joven que ahora está empezando y sus referentes son las redes, y ahí la exposición es inmensa y brutal. Yo también en este sentido, tengo en una higiene y digo "llego hasta aquí y ahora no quiero ver más", porque si no es verdad que entras en mecanismos obsesivos y las líneas entre la salud y empezar a enfermar sobre tu físico, sobre quién soy... Pueden ser bastante graves. 

Se habla mucho del concepto de 'juguetes rotos'. ¿Realmente alcanzar la fama demasiado pronto puede conllevar problemas emocionales y madurativos?Sí, sin lugar a dudas porque los actores además tenemos personalidades que suelen ser muy sensibles y muy vulnerables. Y también en esa vulnerabilidad y sensibilidad reside parte del talento de un actor, pero a la vez creo que tus raíces es el sitio a donde tienes que volver para digerir todo ese éxito. Esto lo he pensado mucho porque, aunque en ciertos momentos me he podido perder, sí que es verdad que yo he tenido siempre una personalidad en la que, afortunadamente, ha habido
un 'Pepito Grillo' que me ha guiado.

Conectar con la normalidad es lo que a mí me da me da el eje

¿Cómo viviste tú esta exposición? ¿Cómo la recuerdas ahora?Con mucha normalidad. También eso se lo debo a mis padres. Siempre he sido muy buena estudiante. Yo quería estudiar y sabía que, como ya era actriz, quería aprovechar mucho los estudios.

A lo largo de tu carrera te hemos visto en reconocidas series de televisión. Aquí no ha quien viva, marcó un antes y un después en la historia de la televisión española. ¿Qué supuso para ti formar parte de ella?En el momento no sabía que iba a ser icónica, lo que sí que supimos enseguida es que era un exitazo. Te da muchísima satisfacción saber que estás haciendo algo con tanto de éxito y tan importante. Lo vivimos con mucha intensidad y con alegría. La cadena nos pedía capítulos sin parar, no teníamos vacaciones, trabajábamos los domingos... Sabíamos que teníamos entre manos algo muy excepcional y lo dimos todo.

Así era la intro de 'Aquí no hay quien viva', la serie española que batió récords de audiencia
Así era la intro de 'Aquí no hay quien viva', la serie española que batió récords de audiencia

¿Cómo recuerdas preparártelo y desarrollarlo?Al final, cuando uno está sumergido en una serie, el entrenamiento actoral es increíble. Yo recuerdo cuando hice Amar es para siempre, que es una serie diaria icónica que acaba de terminar ahora, y para mí ha sido uno de los grandes trabajos de mi carrera porque compartí elenco con gente excepcional. Me acuerdo que cuando empezamos la serie te daban como 12 páginas para estudiar para el día siguiente y te entraba como agobio, y recuerdo el final de la serie que los mismos textos nos los sabíamos.

O sea el entrenamiento es increíble y pasa lo mismo cuando estuve en Aquí no hay quien viva. En el momento uno no es muy consciente de lo que luego va a suponer todo eso, pero sí que es verdad que el actor da lo mejor de sí en un proceso de degradación tan intenso. Se llegan a hacer cosas excepcionales cuando tienes tanto volumen de trabajo y de páginas y te ves a las 6 de la mañana haciendo unos 'escenones' que ni te lo crees. Respecto a Lucía, hablamos mucho con Alberto y con Laura, los guionistas, y con Dani Deorador, de por dónde iban los personajes, qué habían pensado, y nosotros también aportábamos ciertas cosas. Pero he de decir que en este caso, los personajes estaban tan bien escritos y tienes una buena serie en tus manos, poco tenemos que hacer los actores.

Dabas vida a Lucía. ¿Crees que ella sería una mujer diferente a la de hace 20 años?Pues fíjate, todos los 8 de marzo, desde hace muchos años, se
comparte el monólogo de Lucía en el piso con todos los vecinos cuando dice ''Pero, ¿qué es esto? ¿Una vuelta a las cavernas?''. Y pienso ''sí es que estamos igual...''. Pero bueno, hemos avanzado un poquito, y seguimos avanzando.

Es un referente de chica guapa y empoderada al mismo tiempo...En ese sentido estoy muy orgullosa porque, al final, el feminismo va más allá. Hay algo también que destaca en la elección de personajes o de lo que tú quieres ser a través de los personajes que eliges, y eso me parece muy importante. En el caso de Lucía, por supuesto, era una mujer independiente. El piso al que se va a vivir con su chico era suyo. Al final esos personajes son importantes para toda esa gente joven y para esas mujeres y adolescentes a la hora de tener referentes femeninos de libertad e independencia económica, que es clave para poder decidir en cada momento lo que quieres hacer.

María Adánez. Vestido: Elisabetta Franchi. Pendientes: Briana
María Adánez. Vestido: Elisabetta Franchi. Pendientes: Briana
Fotografía: Juan Miguel Herrero. Estilismo: Jean Baptiste Lauron. Maquillaje y peluquería: Paula Soroa

''Qué mona va esta chica siempre'' es una frase icónica. ¿Te
lo siguen diciendo mucho?
¡Sí, totalmente! [risas]. Fue una genialidad de Mariví Bilbao, eso no estaba en el guion. Mariví era un genio y figura increíble, y en una de las secuencias de vecinos lo dijo. Nos encantó a todos, e Iñaki Ariztimuño, Alberto y Laura Caballero, los autores, lo incorporaron a la serie.

La moda dosmilera está viviendo un 'revival'. ¿Te gusta seguir las tendencias o prefieres ir más al margen?Me encanta la moda. Creo que la moda también forma parte
de la magia de esta profesión, el poder dar 'glamour' y belleza
a la imagen... Pero a la vez también he sido, cuando lo he necesitado, muy sencilla. Nunca me he obsesionado.

He sido, cuando lo he necesitado, muy sencilla. Nunca me he obsesionado.

Y el momento alfombra roja, ¿cómo lo vives?Es una exposición bestial y aunque tengas experiencia profesional, en esos momentos en los que pisas una alfombra roja todas las timideces y mecanismos de defensa se activan, pero a la vez se superan y es una experiencia.

La comedia es un género que te caracteriza mucho. ¿Te vino a ti o lo fuiste buscando?Yo creo que me vino y creo que el motor fue Pepa y Pepe, con Verónica Forqué, porque luego al final llevamos esa familia al cine con El tiempo de la felicidad. Cuando estaba en Aquí no hay quien viva, en uno de los momentos más álgidos de popularidad, siempre quise hacer teatro y entonces le pedí a Miguel Narros, que ha sido un maestro de este género en este país, y montaba Salomé de Oscar Wilde, que me hiciera una
prueba. Y a partir de ahí, abrí un camino en personajes dramáticos de teatro muy interesante que me han hecho ser la actriz que soy hoy. También La señorita Julia, Las brujas de Salem, El pequeño poni, La escuela de la desobediencia, Divinas palabras... Al final, he hecho personajes muy importantes en la historia del teatro, y personajes femeninos dramáticos de mujeres independientes que lucharon por ser ellas mismas.

María Adánez.Top: Eres. Collar: Uno de 50.
María Adánez.Top: Eres. Collar: Uno de 50.
Fotografía: Juan Miguel Herrero. Estilismo: Jean Baptiste Lauron. Maquillaje y peluquería: Paula Soroa
He interpretado personajes femeninos dramáticos de mujeres independientes que lucharon por ser ellas mismas

¿Con qué personaje de teatro te quedarías?Tengo muchos. Me gustó mucho hacer La escuela de la desobediencia, que era un texto precioso de Paco Becerra, uno de nuestros Premios Nacionales de Teatro, que escribió una función en la que una chica instruía a su prima pequeña en la sexualidad en pleno siglo XVI, en el Barroco español, donde las mujeres solo podían casarse o ser prostitutas. Entonces ya esa función, que era preciosa con música clásica, era un homenaje a las mujeres. Luego en El pequeño poni, que habla del 'bullying', del acoso escolar, y también era un personaje muy interesante porque era una madre que no le gustaba su hijo. Y, por ejemplo, Insolación de Emilia Pardo Bazán, era un personaje totalmente feminista, una mujer de clase social alta que se enamora de un pendenciero andaluz guapísimo y lidia con toda la sociedad y con el qué hay que hacer y no hay que hacer para seguir sus instintos y hacer lo que le da de la gana. ¡Cosa que han hecho los hombres toda la vida! Incluso ¡Ay, Carmela! ahora, en este segundo tramo con Joaquín Notario he sido muy feliz. Es un personaje que siempre ha querido hacer. En definitiva, personajes muy bonitos.

La comedia siempre ha sido un género copado por hombres. ¿Cómo has vivido la evolución de este género?No lo había reflexionado porque donde yo he mamado la comedia ha sido con grandes mujeres. Afortunadamente, los tiempos están cambiando y ahora se les da a las mujeres con cierta edad más peso y protagonismo. Es muy interesante porque, sinceramente, creo que cuando tienes 20 años la belleza es explosiva, pero cuando tienes de 40 en adelante, la inteligencia es superior.

¿A qué cosas decías antes 'sí' que ahora dirías 'no'?A la hora de ponerme límites a mí misma, la primera, que eso creo que es lo más importante... Saber decirte a ti que no. Ahora que soy madre y educo, mi hijo tiene de 2 a 3 y ha llegado el momento de la educación y llega el momento de decirle que "no" a mi hijo, que cuesta una barbaridad. Los padres hacen una labor por nosotros, pero luego tú eres adulto y parece que ya no haces nada más por ti y hay que seguir, es que hasta el hecho de dejar de fumar es dificilísimo y hay muchos más ejemplos... El hecho de regularnos con un móvil... Hay tantas cosas que que a lo largo de la vida y pequeños ejemplos que se pueden extrapolar, como seguir poniéndonos límites nosotros mismos, tener claro lo que uno quiere las relaciones personales... Uno va siendo más consciente de lo que eres, de lo que no eres, de lo que te gusta, lo que no te gusta. Antes necesitaba socializar todo el día, y ahora yo disfruto mucho en soledad.

Volviendo a Aquí no hay quien viva, este 2024 celebra su 20 aniversario. Se rumorea que regresa la serie pero, ¿vuelve la serie?No tengo ni idea, ¡a mí nadie me ha dicho nada! [entre risas]. Yo sé que vuelvo a La que se avecina, pero creo que Alberto y Laura no van a hacer nada. Si me remito a las palabras de Alberto en el último encuentro que hicimos, creo que no va a haber nada porque le da mucha pena que gente clave no esté ya... Les da mucha penita y lo entiendo perfectamente, por lo que se va a quedar así... ¡en lo que fue!

Este año, además de este hito, estrena un proyecto muy interesante: participas en la película Menudas Piezas, dirigida por Nacho G. Velilla. Una comida que se estrenó el pasado el 12 de abril. ¿Cómo es Virginia, la mujer a la que interpretas?Mi personaje Virginia, que es la hermana de Candela, la protagonista. La película está basada en hechos reales. El director Nacho García Velilla es de Zaragoza, y esta historia ocurrió en Zaragoza. La historia es que un profesor de un instituto de barrio de una clase de chavales de familias desestructuradas, el profesor, a través del ajedrez, les hizo campeones de España. Quiso darles una motivación y una oportunidad a través de esta disciplina. Nacho quiso llevarlo al cine y en lugar de un profesor, es una profesora que es Alexandra Jiménez y yo soy su hermana, que trabajo en el instituto, soy la cocinera. Ella viene de un trabajo pijo de Madrid, vuelve a sus orígenes, Zaragoza, y su hermana le pone los pies en la tierra, pero sobre todo se enfrenta a la odisea de acompañar a todos estos chavales. Creo que va a ser una de las grandes comedias de este año, una especie de Campeones.

Detalle del cartel de 'Menudas piezas'
Detalle del cartel de 'Menudas piezas'
Paramount

Ellos son actores y actrices jóvenes. ¿Cómo es trabajar con jóvenes talentos?Es muy estimulante y aporta mucha energía. Es verdad que en mis dos últimas películas he trabajado con un elenco de gente joven. Y cuando hay talento, y unirte a ese talento con gente joven, es muy interesante.

Otro de tus proyectos de este año, con el que también trabajas con gente joven, es la película Invasión, maravillosa adaptación cinematográfica de la obra original de Guillem Clua, dirigida por David Martin Porras. Se estrena el próximo 28 de junio y en ella interpretas a una líder rebelde y luchadora. ¿Qué puedes adelantar de la película y tu personaje?Invasión es una obra de teatro escrita por Guillem Clua en el 2007 a propósito de la Guerra de Irak. Entonces es una película que habla del 'no a la guerra' y del amor, tiene esos dos pilares. Y que salga ahora tiene su sentido porque, desgraciadamente, tenemos dos conflictos muy cerca. Son tres historias de tres guerras en distintos momentos: una es  mi trama, que es una especie de un futuro distópico con una posible invasión extraterrestre; luego está la Guerra Civil, que es la trama de Claudia Salas, y luego la Guerra de Afganistán, que es la historia de Nourdín Batán y de Fran Berenguer. Las tres confluyen en la cabeza de uno de los protagonistas. Mi personaje lo bonito que tienes es que además es una mujer embarazada, en pleno conflicto, pero es una mujer que sobre todo quiere entender a los invasores, quiere entender a los alienígenas para poder encontrar la paz. Ella está embarazada y quiere dejar un mundo mejor a su hijo, lo que no quiere es la guerra.

Este género, de ciencia ficción, es muy diferente a la comedia o a otros que trabajas con más frecuencia. ¿Cómo te has tomado este formato?Con mucha ilusión. Cuando yo vi q Guardar                             ue me habían ofrecido una experiencia tan divertida y que nada tenía que ver con lo que yo había hecho anteriormente, di las gracias al cielo. Me parece muy guay que me hayan ofrecido una cosa así, de guerra, de invasión... Es un personaje un poco que navega entre la comedia y el drama. Disfruté total.

Justo lo comentabas, es muy diferente a lo que estás acostumbrada. ¿Cómo ha sido la preparación?Como estaba embarazada, poco debía hacer. Mi hijo va a hacer 3 años, y justo cuando dice la película era hace un año y medio. Entonces tenía el embarazo tan reciente que, físicamente, no tenía que hacer nada. David Martín Porras es un director increíble. Tuvimos 10 días de ensayos, que fueron fundamentales porque luego hicimos nuestra historia en una semana o 10 días como mucho. Y bueno, en esos ensayos ya llegamos acuerdos de cómo sería el personaje... Y hubo mucho disfrute. 

Tienes otro proyecto teatral para noviembre en las Naves del Matadero con la obra La Gramática, de Ernesto Caballero. ¿Qué se va a encontrar el público?Es una maravilla de función. Es una comedia deliciosa, probablemente, es una de las mejores funcione que voy a hacer en el teatro. Es la historia de una mujer muy básica, sin apenas estudios, que trabaja en la limpieza de edificios institucionales, uno de ellos en la Real Academia de la Lengua. Un día limpiando se le caen encima los tomos de la gramática española, la deja en coma y cuando despierta es una mujer ilustrada. Todo eso acaba con su vida porque los hijos dicen "mamá, no te soportamos", el marido no quiere saber nada de ella porque además está continuamente corrigiendo a la gente el lenguaje. Entonces la función empieza con que ella se somete a un proceso terapéutico para volver a hablar mal. Ella quiere volver a ser la mujer que era.

Siempre has llevado tu vida privada de manera muy discreta, pero tienes una relación muy bonita con tu pareja desde hace muchísimo tiempo. A él le sacas 8 años de edad. El edadismo sigue siendo un prejuicio social. ¿Alguna vez te has sentido juzgada por la diferencia de edad que os lleváis entre ambos?Nada de nada. 

Se conocen más casos de relaciones heterosexuales en las que son ellos los que le sacan años a ellas. En tu caso es al revés, ¿te has sentido presionada alguna vez por esto?Totalmente. Volviendo a mis referencias de cine cómico, del que yo me empapaba cuando era jovencita, Lauren Bacall tenía 18 años y Humphrey Bogart tenía 60. Y ahí nadie decía nada. Yo soy la pequeña de tres hermanas, siempre he sido muy libre en eso. Mi padre nunca fue un hombre machista con nosotras y me han educado, tanto él como mi madre, en el absoluto respeto y libertad. He podido tener el gusto sexual que hubiera querido a lo largo de mi vida, en este caso me han gustado los hombres, y nunca me he sentido juzgada. Y, también, lo de mi pareja actual es algo excepcional, no me han gustado tampoco las personas más jóvenes que yo, pero a veces viene así la vida. 

El pasado 2021 fuiste madre de tu primer hijo, a los 45. ¿Cómo es ser madre pasados los 40?Una de las cosas buenas de tener los hijos pasados los 40 es la madurez mental que tienes. Y te voy a decir una cosa: se tiene que tener los hijos con la fuerza física de los 30 y la cabeza de los 40. 

El tan nombrado 'instinto maternal' abruma...No tiene que abrumar nada. También vivimos en un momento que hay que aprovechar. Si uno quiere ser madre fenomenal, y si no, no pasa nada. Lo más importante en la vida es escucharse a una misma y estar en consonancia con lo que uno es. Lo demás son imposiciones de la gente, de la sociedad, de la religión... Afortunadamente, ahora podemos vivir al margen de esas reglas, ha habido épocas en las que las mujeres no hemos podido vivir así. Y ahora sí.

Lo más importante es escucharse a una misma y estar en consonancia con lo que uno es. Lo demás son imposiciones de la gente, la sociedad, la religión...

"A veces mamá, a veces actriz" es la descripción de tu biografía de Instagram. ¿Cómo compaginas ambas facetas de tu vida?¡Ahora mismo desde luego! (risas). Las compagino con ayuda, es muy importante. Desde familiares, hasta guarderías, colegios... Ayuda.

Un deseo para este año.Santa Rita, Rita... Que me quede como estoy. Este año es un buenísimo año. Hay salud, mi niño está bien, hay trabajo... Deseos de esos sí tengo, ¡o una película dramática!

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Sandra González - Redactora jefe de mujer.es en 20minutos.es

Mi nombre es Sandra González y formo parte del equipo de Mujer.es, el nuevo vertical de Henneo especializado en moda, belleza y todo lo relativo a la mujer y su papel en la sociedad. Escribir, comunicar y hablar (mucho) siempre fue lo mío. Me gradué en Periodismo en el año 2016, aunque mi andadura en esta fantástica profesión empezó antes de que terminara la carrera (siempre fui un poco impaciente). Desde entonces, he tenido la suerte de trabajar para grandes grupos editoriales y llevar a cabo labores de PR para importantes marcas. Aunque, sin duda, las tendencias en moda y belleza en revistas femeninas son mi especialidad. Si hay un titular que me defina es el de “periodista, malabarista, reina de la pista”. Lo primero es más que obvio, pero hago malabares para conseguir mis objetivos y lo de “reina de la pista”... Bueno, creo que habla por sí solo. Me gusta viajar, disfrutar de un buen bocado y escuchar buena música en directo. En definitiva, pasarlo bien. ¿Y a quién no?

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