Logo del sitio

Oldsmobile Curved Dash y el Ford T, los primeros coches producidos en cadena de la historia del automóvil

Cadena de montaje del Ford T en 1913.
Cadena de montaje del Ford T en 1913.
FORD

La implantación de la cadena de montaje fue toda una revolución de la producción industrial que afectó a muy diversos sectores, en concreto al automovilístico. Henry Ford fue una de las figuras que impulsó este modelo de producción que facilitó el acceso de la clase media a los coches al bajar los precios de los mismos. Al mismo tiempo que Ford popularizó la cadena de montaje del sector automovilístico cambió, además, toda la concepción y organización del trabajo en torno a la fábricas dando lugar a lo que se conocería como fordismo. 

El modelo que estuvo en el centro de todo este despliegue técnico no fue otro que el Ford T. Comenzó a producirse en 1908 y duró hasta 1927, con un total de 15.007.033 unidades fabricadas y repartidas. En la cadena de aquellos años, salía un Ford T cada hora y media de la fábrica para encontrar a nuevo dueño. 

Este coche disfrutaba de un motor 177 C.I.D. de 20 caballos de potencia y 4 cilindros en línea. Tenía dos velocidades en su marcha e incluida la marcha atrás. Podía alcanzar los 71 kilómetros por hora de velocidad y consumía un litro de gasolina cada 5 kilómetros. El punto fuerte de este modelo de Ford fue su precio de comercialización: entre 800 y 1.000 dólares (que era poco para la época, pero mucho más de lo que nos parece hoy en día).

No fue el primero

Aunque se le atribuya todo el mérito a Ford y su T, hubo otro modelo de coche que se adelantó en salir de una cadena montaje en línea. Fue el Oldsmobile Model R, más conocido como Curved Dash Oldsmobile. Salió por primera vez al mercado en 1901 en Detroit y su fabricación duró hasta 1907. En total, se produjeron 19.000 unidades.

Curved Dash Oldsmobile de 1904.
Curved Dash Oldsmobile de 1904.
Wikimedia

Se vendía por 650 dólares americanos en la época lo que, a día de hoy, supondrían casi 19.000 dólares. Montaba un motor de 1.560 cc. con un único cilindro horizontal. A nivel estético, tenía asiento para dos y alcanzaba una velocidad de máximo 32 kilómetros por hora, bastante por detrás del modelo de Henry Ford. Sin embargo, puede decirse que este fue, verdaderamente, el primer coche de la historia en salir de una línea de producción en cadena. 

Mostrar comentarios

Códigos Descuento