'Falcon y el Soldado de Invierno' 1x02: Androides, alienígenas, magos y supersoldados

Otro Capitán América, la líder de Sin Banderas y sorpresa final: el segundo episodio, puro thriller, arrasa con todo.
Sam (Anthony Mackie) y Bucky (Sebastian Stan), otra vez reunidos
Sam (Anthony Mackie) y Bucky (Sebastian Stan), otra vez reunidos

Tras haberse convertido en el estreno más visto de Disney+, Falcon y el Soldado de Invierno vuelve a la plataforma con un segundo episodio mucho más movidito y que avanza en la trama a pasos agigantados. En el anterior, nos despedíamos de Sam Wilson (Anthony Mackie) y Joaquín Torres (Danny Ramirez) tras la pista del grupo antinacionalista Sin Banderas, y con el Gobierno anunciando a John Walker (Wyatt Russell) como nuevo Capitán América. Este nuevo capítulo arranca con Walker en el instituto donde estudió, en el vestuario del equipo de fútbol americano en el que jugó para ser más exactos.

"Todo el mundo espera algo de mí y no quiero fallarles", le dice a su pareja. Nervioso, ensaya con la voz más grave su saludo de Capitán América cuando llega uno de sus compañeros del ejército, Hoskins (quedaos con este apellido), a quien le confiesa que se siente abrumado por todo este circo de trajes, discursos, reuniones con senadores y apretones de manos.

John Walker (Wyatt Russell)
John Walker (Wyatt Russell)

Su amigo le responde que el traje del 'Capi' viene con expectativas. "Ya no puedes resolver tus problemas a puñetazos", añade, dejando entrever el temperamento de Walker. ¿Que por qué os hemos dicho que recordéis el apellido Hoskins? Porque, en los cómics, Lemar Hoskins es el superhéroe afroamericano Estrella de Combate, y también adopta la identidad del quinto Bucky.

Volviendo a la serie, el nuevo Capitán América entra como toda una estrella en el campo de fútbol americano de su antiguo instituto, donde lo reciben con la banda, fuegos artificiales, animadoras y toda la parafernalia yanqui. Él firma autógrafos ante una audiencia entregada antes de que comience su intervención en Buenos días, América. 

Cuestión de agallas

Durante la entrevista televisada, Walker reconoce que, aunque coger el escudo del Capi es "el mayor honor de mi vida", está un poco en shock porque no entiende cómo un chico como él ha acabado ahí. Es entonces cuando la presentadora enumera sus logros: tres Medallas de Honor, misiones de antiterrorismo y rescate de rehenes, y velocidad, resistencia e inteligencia por encima de la media. "No soy Tony Stark, no soy el Dr. Banner. No tengo artilugios virgueros ni superfuerza. Pero lo que sí tengo son agallas", afirma el héroe.

Bucky (Sebastian Stan), en su apartamento sin muebles, mira la entrevista consternado, ve cómo Walker asegura que ha seguido muy de cerca la carrera de Steve Rogers en los Vengadores, y que su predecesor lo inspiró y le dio esperanza. "Aunque no lo conocí, fue como un hermano", remata mientras vemos la cara de pura rabia de Bucky.

Bucky (Sebastian Stan) y Sam (Anthony Mackie)
Bucky (Sebastian Stan) y Sam (Anthony Mackie)

Nos reencontramos con Sam listo para emprender un viaje a Munich, donde Ala Roja ha rastreado a los Sin Bandera. En el hangar, aparece Bucky y le recrimina que entregara el escudo. "Esto está mal", le dice, refiriéndose a Walker: "Esto no era lo que Steve quería". 

Sin embargo, Sam tiene otras cosas de las que ocuparse y habla a Bucky sobre Sin Banderas y sus conexiones con grupos rebeldes en Europa. "Podría ser parte de los Tres Grandes", dice Sam, refiriéndose a "androides, alienígenas, magos". Todo desemboca en una absurda y divertida discusión sobre Gandalf, la lectura de El hobbit de Bucky en 1937, y sobre que los hechiceros como Dr. Strange (Benedict Cumberbatch) son magos sin sombrero. Pese a todo, Bucky se apunta a la aventura alemana.

Cuidado con esa rehén

Nos trasladamos a Munich. En el avión, los protagonistas se miran desafiantes, sin mediar palabra. Sam no quiere compartir su plan con Bucky, este no quiere que le llame 'Buck'. Toca saltar del avión, en el caso de Bucky/Buck sin paracaídas ni alas. Y, para colmo, Sam graba la dolorosa caída. Son como niños, pero por eso nos encantan. 

Se reencuentran en un edificio abandonado en el que los Sin Banderas parecen traficar con armas. La hilarante incapacidad de ponerse de acuerdo de los protagonistas casi los delata frente a los 'contrabandistas de armas', pero consiguen evitarlo y perseguir (sin sigilo alguno, todo sea dicho) a los dos camiones. 

Bucky contra los Sin Banderas
Bucky contra los Sin Banderas

Bucky no tarda en colarse en el primer y descubrir que transportan medicina y vacunas robadas. Allí, entre las cajas con los suministros, da con una mujer, aparentemente rehén (Erin Kellyman). Solo que no es una rehén, sino la líder de los Sin Banderas. Comienza entonces una pelea cuerpo a cuerpo entre Bucky y tres miembros de la banda, entre ellos, el personaje de Kellyman (todos con fuerza sobrehumana), que no tarda en cargarse a Ala Roja. Sam se une a la lucha sobre los dos camiones. 

Y no es el único porque, justo en ese momento, John Walker aparece en helicóptero con Leman Hoskins (confirmamos su identidad) y lanza su escudo. Asistimos a una espectacular escena de acción entre héroes y supersoldados hasta arriba de suero que termina con Sam y Bucky rodando por un campo de flores. Capitán América y Hoskins también son derrotados por los 'supers' liderados por Kellyman.

Cuatro son multitud

Walker y Hoskins, ya en un vehículo militar, se topan con Bucky y Sam, a quienes piden su colaboración para acabar con Sin Banderas. Sacan a relucir a los Tres Grandes. "No existen los magos", vuelve a recalcar Bucky, frustrado. Dejémoslo en supersoldados, que es lo que son los miembros de Sin Bandera. 

El mejor amigo de Steve se niega a trabajar con Walker. "Solo porque lleves ese escudo no significa que seas Capitán América", dice con desdén. Al menos, Sam comparte información con estos dos 'aliados': la misión del grupo terrorista es hacer que todo vuelva a ser como era durante el Lapso.

Walker, Hoskins, Bucky y Sam
Walker, Hoskins, Bucky y Sam

Hoskins les cuenta que, para volver a la normalidad tras el Lapso, el Consejo de Repatriación Global (GIC), con el que están colaborando, ya está reactivando nacionalizaciones, seguridad social, atención médica, gestionando recursos para refugiados. El soldado se presenta entonces como Estrella de Combate, compañero del 'Capi'. Sin embargo, Bucky y Sam terminan bajándose del vehículo porque no quieren trabajar con ellos. 

En otra parte, los miembros de Sin Banderas llegan a un refugio donde uno de sus seguidores les da cobijo. Su apoyo popular es cada vez mayor. La supuesta rehén recibe entonces un mensaje de móvil: "Te llevaste lo que era mío. Te encontraré y te mataré". ¿Se referirá al suero que les ha otorgado superfuerza? Mientras, otro compañero trata de borrar sus huellas porque los están rastreando. Así descubrimos que la pelirroja es en realidad Karli Morgenthaus. Se confirma el rumor de que Erin Kellyman daría vida a la versión femenina de Karl Morgenthaus, el villano Sin Banderas de las viñetas.

Karli
Karli Morgenthaus (Erin Kellyman).

Según Karli, el GIC se preocupa más de los que volvieron del Lapso que del resto. "Vimos cómo podían ser las cosas", dice sobre el mundo durante esos cinco años con la mitad de la población, y añade de forma enigmática: "Después de mañana no hay vuelta atrás". Todos repiten: "Un mundo. Un pueblo". 

Terapia de pareja

En el avión de regreso a EE UU, Bucky se propone recuperar el escudo de Steve y solucionar lo que pasa con Sin Banderas. Sam se muestra reticente, pero su compañero tiene un as en la manga. En Baltimore, Maryland, los protagonistas visitan a Isaiah, un héroe temido por HYDRA, por lo que explica Bucky. Al parecer, en los 50 el ejército lo envió a enfrentarse con el Soldado de Invierno en Goyang.

Descubrimos que Isaiah, al igual que Bucky y los miembros de Sin Banderas, también es un supersoldado. Pero este no quiere hablar con ellos sobre los experimentos que utilizaron con él; asegura que lo metieron en la cárcel 30 años, donde le hacían pruebas, le sacaban sangre y entraban en su celda. 

Tras dejar su casa, Sam y Bucky discuten en la calle y dos policías se acercan a ellos. Piden el DNI a Samy preguntan a Bucky si lo está molestando. Es entonces cuando se dan cuenta de que son los Vengadores y se disculpan con Sam, que los mira asqueado por su conducta racista. 

Sam y Bucky en terapia de pareja
Sam y Bucky en terapia de pareja

Los agentes terminan por detener a Bucky, que se ha saltado su terapia obligatoria. Suerte que la doctora Raynor (Amy Aquino), su terapeuta, viaja a Maryland a ayudarlo a petición de John Walker, que también se presenta en comisaría. El nuevo 'Capi' ha conseguido que autoricen que Bucky no tenga un horario estricto de terapia. "Es demasiado valioso para tenerlo atado", afirma. 

Eso sí, antes de liberarlo, debe tener una sesión, también con Sam. La terapeuta los somete a terapia de pareja con al ejercicio de la contemplación del alma, situándolos muy cerca el uno del otro, cara a cara. ¿Qué hacen los protagonistas? Competir a ver quién aguanta más la mirada. Finalmente, se ponen serios y Bucky confiesa que lo que le saca de quicio de Sam es que entregó el escudo cuando Steve creía en él. Teme que Steve se equivocara con Sam y, por lo tanto, también con él.

Sam defiende que hizo lo que pensó que era correcto y propone que acaben con el asunto que tienen entre manos y, después, no vuelva a verse nunca más. Fuera de comisaría los esperan John Walker y Hoskins, quienes les desvelan la identidad de la líder de los Sin Banderas, Karli Morgenthau. Han descubierto que está llevando los medicamentos a un campamento de desplazados por Europa central y del este. Eso sí, Bucky y Sam siguen sin querer trabajar con ellos. "Un consejo, entonces: Alejaos de mi camino", les dice Walker, en tono amenazador.

¿Quién es el enemigo?

Bratislava, Eslovaquia. Los miembros de Sin Banderas están cargando cajas en una avioneta, pero alguien les ha encontrado y deben darse prisa. Es el Agente de Poder, aseguran. Uno de ellos se queda detrás para frenar a sus perseguidores y su sacrificio facilita la huida del avión. ¿Quién es el Agente de Poder? Probablemente, el hombre que ha escrito previamente a Karli y que tiene mucho que ver con Walker, al menos en los cómics. 

En las viñetas, John, recién licenciado en el ejército, oye a un compañero hablar de un hombre llamado el Agente de Poder, que mediante un tratamiento puede otorgar fuerza sobrehumana. Este decide probar y se somete al tratamiento del Agente de Poder, que le da superfuerza. 

Barón Zemo (Daniel Brühl)
Barón Zemo (Daniel Brühl), en la penumbra

En cuanto a Sam y Bucky, están decididos a investigar a HYDRA para conseguir pistas sobre de dónde ha salido el suero de los Sin Banderas. Y, para ello, deben visitar a alguien que conocía a la organización terrorista mejor que nadie: el Barón Zemo (Daniel Brühl), a quien observamos por una cámara de vigilancia en una prisión alemana.

El segundo episodio de Falcon y el Soldado de Invierno tiene todo lo que encumbró a Capitán América: El Soldado de Invierno o Civil War: conspiraciones gubernamentales, thriller a escala global y escudos que pesan demasiado. Tenemos a un dúo protagonista dispuesto a todo (hasta a llevarse bien) para descubrir que hay detrás de los Sin Banderas. A otro tándem, Walker y Hoskins, con intenciones sospechosas. Y a unos 'villanos', los que no creen en el nacionalismo, que protegen a los más desfavorecidos. 

Los nuevos personajes sacados de los tebeos (Hopkins, Agente de Poder) son otro de los grandes atractivos de este episodio, que también cuenta con una de las mejores escenas de acción cuerpo a cuerpo del MCU (brillante la dirección de Kari Skogland) y que deja con ganas de más. El racismo, las diferencias sociales y el patriotismo se ponen en tela de juicio en 50 minutos en los que Marvel abraza el thriller y la acción, géneros que vuelve a dominar con maestría, sin olvidar el humor. Y, encima, recupera a Zemo para los próximos capítulos. No podemos pedir más.

Falcon y el Soldado de Invierno está disponible en Disney+.

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