Lady Gaga sufrió "dificultades psicológicas" tras el rodaje de 'La casa Gucci'

La actriz y cantante habla de los extremos a los que llegó para meterse en la piel de Patrizia Reggiani.
Lady Gaga y Adam Driver, entre glamour y traición en el tráiler de 'La casa Gucci'
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Europa Press
Lady Gaga y Adam Driver en 'La casa Gucci'.
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"¡Yo no salgo de mi personaje hasta que he grabado los comentarios del dvd!", afirmaba Robert Downey Jr. en Tropic Thunder. Y, aunque Lady Gaga no parece haber llegado a esos extremos (aún), su trabajo en La casa Gucci sí la ha hecho entrar en esa lista de intérpretes 'del método' que llevan la simbiosis con su papel hasta más allá de lo que exige el honor. 

Durante una entrevista con la edición británica de Vogue (vía IndieWire), la cantante y actriz ha explicado los extremos a los que llegó para interpretar a la intrigante Patrizia Reggiani en la película de Ridley Scott. 

"He vivido como ella durante un año y medio. Y, durante nueve meses, he hablado con su acento", explica Gaga. Algo que no se detenía cuando Scott gritaba '¡corten!', añade: "Nunca salía del personaje. Me quedaba con ella". 

La estrella explica que su primera medida fue teñirse el pelo: "Era casi imposible para mí hablar con ese acento yendo de rubia". Un acento, señala más adelante, cuidadosamente escogido: "Empecé con un dialecto de [la ciudad de] Vignola, y después empecé a trabajar con la forma de hablar de las clases altas que habría sido más apropiada para lugares como Milán y Florencia", señala. 

Asimismo, la actriz se metió a fondo en la mentalidad de Reggiani, una cazafortunas que acabó ordenando el asesinato de su exmarido Maurizio Gucci (Adam Driver). "Empecé a vivir de una manera en la que todo lo que miraba, todo lo que tocaba, me llevaba a darme cuenta de dónde y cuándo había dinero". 

Para colmo, Gaga añadió nuevas capas a su papel, como adjudicarle un interés por la fotografía ausente (que se sepa) en el personaje real. "Me llevaba mi cámara de fotos allá donde iba. Me di cuenta de que Patrizia amaba las cosas bellas. Si algo no era bello, lo borraba", comenta.

Aunque la lleve a una a moverse entre lujo, poderío y diseño italiano, semejante esfuerzo tiene sus riesgos: Lady Gaga reconoce haber sufrido "dificultades psicológicas" tras el rodaje de la película. 

"O estaba en mi habitación de hotel, viviendo y hablando como Reggiani, o estaba en el plató, viviendo y hablando como ella", reconoce la estrella. "Recuerdo que un día, en Italia, salí a dar un paseo llevando un sombrero. No había dado un paseo en casi dos meses, y sentí pánico. Pensé que estaba en un plató de cine". 

Los esfuerzos de Lady Gaga podrían salirle muy a cuenta: tras su aclamado trabajo en Ha nacido una estrella, La casa Gucci podría granjearle una segunda nominación al Oscar como actriz principal, y quién sabe si una estatuilla dorada. 

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