Gozar de un abultado trasero podría no ser tan malo como se pensaba hasta ahora (al menos, desde el punto de vista médico), ya que un estudio realizado en Inglaterra concluye que la grasa acumulada en las posaderas puede prevenir la diabetes, informa el Daily Mail.
Según los experimentos realizados, los transplantes de este tipo de grasa facilitan al organismo la asimilación de la insulina, ayudando así a regular el nivel de azúcar en sangre.
Los científicos controlaron el estado de salud de un grupo de ratones en los que se inyectó grasa subcutánea, del mismo tipo de la que se acumula en las caderas y las nalgas, y comprobaron que al inyectarla en los alrededores del estómago los ratones perdían peso y asimilaban mejor la insulina.
De esta forma, los investigadores han descubierto que, si bien la grasa abdominal tiene efectos negativos sobre la salud al incrementar el riesgo de diabetes, e infarto, la grasa de las caderas tiene ciertos efectos beneficiosos, quizá porque incrementa la producción de ciertas hormonas.
"El resultado es importante porque no sólo nos dice que no toda la grasa es mala, sino que también indica que hay un importante aspecto de la grasa sobre el que necesitamos investigar con mayor profundidad", ha señalado el doctor Ronald Kahm, responsable del estudio.




Condena a España por pinchar el flotador de un senegalés
Madrid 2020 sigue con su candidatura
El PSOE admite que el partido tiene un "lío" en Andalucía
El Barça pasa el examen de Leverkusen gracias a Alexis y Messi
Rafa Nadal y Bar Refaeli se quitan juntos la ropa
De la favela a presidenta de la pretrolera más importante de Brasil
El eurogrupo aplaza la reunión sobre el rescate griego
La reforma solo tiene 2 medidas concretas para nuevos contratos



¡Sé el primero en hacerlo!