El refugio de Federer para descansar: así es una de las zonas más increíbles de Suiza

Roger Federer haciendo senderismo cerca de su casa de Graubünden.
Roger Federer haciendo senderismo cerca de su casa de Graubünden.
©Roger Federer
Roger Federer haciendo senderismo cerca de su casa de Graubünden.

El icónico Roger Federer ha anunciado la fecha de su retirada del tenis profesional y ha declarado que la Laver Cup, que se llevará a cabo del 23 al 25 de septiembre, va a ser su último torneo ATP. Las lesiones que sufre el deportista han impulsado esa decisión, y es que tras una carrera tan larga y llena de éxitos, ha llegado el momento de descansar.

Y para ello nada mejor que el cantón de Grisones (Graubünden en alemán), al este de Suiza, donde el tenista tiene una casa y suele acudir siempre que necesita una pausa para reponer fuerzas.

Un recorrido por el cantón de Grisones

El cantón de Grisones es un lugar de récords, y es que aquí se encuentra desde la ciudad más pequeña de Europa, Werdenberg, hasta la ciudad más antigua de Suiza, Coira. Además, tal y como cuenta el propio tenista, esta zona “tiene un atractivo especial”. “Esta región me trae muy buenos recuerdos. Por ejemplo, me acuerdo de cuando era pequeño y pasé con mi padre por un puerto nevado y tuve que colocar las cadenas de nieve”, cuenta el suizo.

Maienfeld.
Maienfeld.
Can Yalcin / iStock

Si queremos recorrer el cantón de una punta a otra sin perdernos ninguno de sus detalles, lo mejor es seguir los pasos de la Gran Ruta Suiza. La primera parada sería la comuna de Maienfeld, la inspiración de la poetisa Johanna Spyri para escribir su novela sobre Heidi. Desde allí, llegaremos a Coira, la más antigua del país, donde nos esperan edificios históricos, un cuidado casco viejo y zonas para deportes de invierno y verano. Todo ello rodeado de un espectacular paisaje montañoso.

El siguiente lugar a visitar es el pueblo de Guarda, a 1653 m de altura en el valle de Engadina. Además de recorrer sus casas del siglo XVII pintadas con frescos exteriores, también podremos hacer rutas de senderismo por su increíble entorno natural. Muy cerca de allí, encontramos el pueblo de Zernez, la puerta al impresionante Parque Nacional Suizo, la reserva más grande del país.

Coira.
Coira.
Orietta Gaspari / iStock

Ahora nuestros pasos nos guían hasta Müstair y su imponente monasterio St. Johann, uno de los raros testimonios arquitectónicos de la época carolingia. Seguimos el camino hacia la cumbre de Muottas Muragl, desde donde contemplar el sobrecogedor paisaje de lagos de la Alta Engadina. También podemos llegar hasta la cima de la montaña Diavolezza a bordo de un teleférico que asciende a casi 3.000 metros de altura.

Terminamos este mágico recorrido en St. Moritz, el lugar perfecto para practicar deportes de invierno o relajarnos en sus aguas medicinales descubiertas hace 3.000 años. También destaca su casco urbano, con la Torre Inclinada, los restos de la iglesia de San Mauricio y el Museo Segantini como imprescindibles.

St. Moritz.
St. Moritz.
yuelan / iStock

Actividades infinitas

En un lugar como este, podemos esperar un amplio abanico de actividades. En invierno, los planes más populares son esquiar en Diavolezza, planear con parapente y volar en globo aerostático. También podemos patinar en bobsleigh conducido por profesionales en la famosa pista olímpica de St. Moritz, bajar en trineo desde Preda hasta Bergün o incluso hacer golf sobre nieve (las pelotas son rojas).

Por otro lado, en verano la diversión no acaba, ya que podemos hacer increíbles rutas de senderismo por montañas, bosques y prados, o relajarnos en los idílicos lagos de la zona.

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