'La pequeña ciencia de la salud'
Fuster adapta para los niños 'La ciencia de la salud'. Planeta

Cuidar el corazón es un ejercicio para todas las edades. Por eso, el director del Centro Nacional de Investigadores Cardiovasculares (CNIC), Valentín Fuster, se ha propuesto acercar la prevención cardiovascular a los más pequeños con su libro 'La pequeña ciencia de la salud'.

Con el tiempo he aprendido dos cosas: más vale prevenir que curar y cuanto antes llevemos una vida sana, mejor"Con este libro, el reconocido cardiólogo reparte sus consejos sobre la importancia de la higiene o del descanso y las necesidades nutricionales para terminar con un autotest, que evaluará si los pequeños lectores llevan una vida equilibrada.

Se trata de un libro centrado en los hábitos saludables (la alimentación sana es el eje del libro) pensado para niños con un cierto hábito de lectura o en la primera fase de lectura acompañada por los padres.

Está escrito de una manera entretenida y divertida para que los padres lo lean con sus hijos. Para ello, recoge ejemplos curiosos, cuentos breves, poemas, dibujos y mucho humor porque "el humor también es saludable".

"Con el tiempo he aprendido dos cosas muy importantes. La primera que es verdad lo que decían nuestros abuelos: más vale prevenir que curar. La vida sana es la mejor prevención. Y la segunda, que cuanto antes empecemos a llevar una vida sana, mejor", recomienda Fuster en la primera página.

En más de un sentido, el libro, editado por Planeta, es singular. Está ilustrado con una gran originalidad, ofrece soluciones para «hablar» sin palabras, con muchos destacados y un uso creativo de la tipografía. Todo para resultar cercano a los lectores más pequeños de la casa.

Investigación y compromiso

Valentín Fuster es director General del Instituto Cardiovascular del hospital Mount Sinai de Nueva York y del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) en España. Su trabajo se centra en la investigación traslacional puntera encaminada a comprender, prevenir y tratar la enfermedad cardiovascular a nivel mundial.

Fuster ha sido nombrado Doctor Honoris Causa de veintiséis universidades y es el único cardiólogo que ha recibido los máximos galardones de investigación de las cuatro principales organizaciones internacionales de Cardiología. En 1996, se le concedió el Premio Príncipe de Asturias de Investigación.