Alimentos y alergia
Las alergias a ciertos alimentos afectan a un 3% de la población general y a un 8% de los niños. Archivo

Los casos de alergia alimenticia van en aumento, sobre todo en productos como los frutos secos, el melocotón y la gamba. Ante esta perspectiva, médicos y pacientes reclaman un mejor etiquetado de los productos para saber si llevan algún elemento que pueda provocar alergia a quien lo consume.

Los datos se desprenden del estudio presentado en el Hospital de Bellvitge de L'Hospitalet de Llobregat por la Sociedad Catalana de Alergia e Inmunología Clínica (SCIAC), que ha creado un registro en el que se recogen los datos de once hospitales catalanes. De los primeros 278 pacientes registrados, se determina que la mayoría de alergias a alimentos en adultos son por frutos secos, melocotón y gamba; y en niños por leche, huevo y frutos secos.

Hay que mirar producto por producto su composición, y a menudo o no está clara o está en letras tan pequeñas que casi ni se leen El doctor Ramón Lleonart, alergólogo del Hospital de Bellvitge, alertó que las alergias a alimentos "van en aumento en los países desarrollados y afectan a un 3% de la población general y a un 8% de los niños". Según Lleonart, el incremento de las alergias va ligado "al estilo de vida occidental donde se toman muchos antibióticos desde pequeño, hay poco contacto con microorganismos del campo y se consumen alimentos preparados".

En cuanto a las manifestaciones de las alergias, el 55,4% de los pacientes presentan urticarias, el 32,4% anafilaxis, y el 31,7% síndrome de alergia oral. La anafilaxis es la manifestación más grave ya que se trata de un choque generalizado en todo el organismo en forma de picor, dolor y ahogo que puede derivar en la pérdida del conocimiento y poner en riesgo la vida del paciente.

Los especialistas pusieron de manifiesto la necesidad de educar a los pacientes para que conozcan qué tipo de alimentos les producen alergia y la forma de evitarlos. En este sentido, una de las claves es la mejora del etiquetado de los productos alimentarios. Según Isabel Osa, de la asociación de pacientes Inmunitas Veras, "ir al supermercado es un suplicio ya que hay que mirar producto por producto su composición, y a menudo o no está clara o está en letras tan pequeñas que casi ni se leen".