La abstinencia sexual no funciona entre los jóvenes. Al menos es esa la conclusión a la que ha llegado un reciente estudio elaborado por la Universidad Johns Hopkins de Baltimore (EE UU) que refleja como la mayoría de los jóvenes que prometen no practicar sexo no cumplen su promesa.

El Gobierno cree que las "promesas sobre virginidad" son seguras

Un artículo de opinión en The Seattle Times se hace eco del estudio realizado por la investigadora Janet Rosenbaum, que trabajó con 1.000 estudiantes. En concreto, comparó la actuación de aquellos que prometían abstinencia con la de aquellos que pensaban que no cumplirían con ello.

Así, comprobó que los primeros no cumplían con su pacto y observó que la única diferencia que comprobaba en ellos era su mayor compromiso a utilizar anticonceptivos, sobre todo condones, en sus relaciones sexuales.

Este estudio se enmarca dentro de los programas educativos sobre abstinencia sexual que prometió en las escuelas George W. Bush cuando inició su etapa como presidente de EE UU. Los resultados, según el informe, han sido negativos y han difundido entre los jóvenes una visión inadecuada sobre la anticoncepción.

Los beneficios de la abstinencia

"Las promesas de virginidad son una de las formas que tiene el gobierno para medir si la educación sobre abstinencia está funcionando: Cuentan que esa promesa esa una prueba", ironiza Ellen Goodman, autora del artículo de The Seattle Times.

Seis de cada diez jóvenes en EE UU tienen sexo antes de abandonar el instituto
Y es que, al parecer, el programa sólo enseña los "beneficios sociales, psicosociales y de salud de la abstinencia sexual" pero no advierte de los peligros de tener sexo sin control.

Seis de cada diez jóvenes en EE UU tienen sexo antes de abandonar el instituto y 730.000 chicas de esas edades se quedan embarazadas cada año.