Rescata tu cafetera italiana: trucos para preparar un buen café en casa

Cafetera italiana
Cafetera italiana

Si eres de los que estos días está teletrabajando o simplemente toca quedarse en casa, una de las cosas positivas del asunto -busquemos el lado bueno- es que ya no tienes excusa para no desayunar en condiciones y prepararte un buen café. Que sí, que las cápsulas son más rápidas y cómodas y puede que en algunos casos consigan un mejor café que el que perpetran en algunos bares.

Pero ¿por qué no aprovechar estas circunstancias para darle una segunda oportunidad a esa cafetera italiana que tienes arrinconada en la cocina y que, por suerte, esperemos que no hayas tirado?

Un bonito gesto de hermanamiento España-Italia en estos momentos y, oye, seguro que al fabricante de la mítica cafetera moka no le va nada mal reivindicar su invento. Suponiendo que lleguemos a tiempo y no haya cerrado ya.

Pero más allá del guiño a los vecinos de coronavirus, es importante tener en cuenta algunos consejos para que el café nos quede en condiciones. Y no es que te lo digamos nosotros que nos hemos doctorado en café de especialidad por arte de magia, sino que lo dice Kim Ossenblok, autor del libro Al Granoy nuestro cafetero de cabecera.

Aunque sea de cajón, nunca está de más recordar que es básico cuidar los dos ingredientes clave: comprar el mejor café que podamos (en grano, si podemos molerlo al momento) y usar agua filtrada. 

Café con alto contenido en acrilamida
Granos de café
GTRESONLINE

Por si a alguien le sirve y si no hay tiempo ni ganas de ponerse muy sibaritas con la compra del café, las tiendas o supermercados de productos italianos siempre son un buen recurso para encontrar café decente a buen precio.

A la hora de preparar el café, calentar previamente el agua es un truco muy bueno para conseguir un mejor resultado, evitando que el café se queme y desprenda ese punto amargo que algunos asocian con esta bebida pero que no debería estar.

Cafetera
Cafetera

Así que calentamos agua en un hervidor o cazuela, llenamos hasta la marca, cargamos el filtro (dos cucharadas por taza o hasta llenarlo), alisamos el café pero sin presionar, cerramos y al fuego.

De nuevo: hay que evitar que se queme así que, en cuanto empiece a subir, atentos, y cuando se haya llenado la mitad, lo separamos del fuego. Otro truco ya para nota: pasar la cafetera por el chorro de agua fría para bajar la temperatura y que el café no se siga haciendo dentro.

Removemos con una cuchara en la propia cafetera antes de servir y listo, un estupendo café sin cápsulas y con su propio ritual, que también tiene su gracia. ¿Verdad que echabas de menos tu cafetera italiana?

Por cierto, recuerda que eso de que no hay que limpiar la cafetera es un mito. 

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