Varias cremas hidratantes muy utilizadas elevan el riesgo de desarrollo de ciertos tumores de la piel no melanoma cuando se aplican a ratones expuestos a radiaciones ultravioletas.

Aún no se ha estudiado cuál es el efecto de esos humidificadores, en las personas

Aunque la piel de los ratones es muy distinta de la humana, la investigación, publicada esta semana en el Journal of Investigative Dermatology , puede servir para explicar la incidencia de algunos tipos de cáncer de piel en las personas.

Un equipo dirigido por Allan Conney, de la Rutgerse University, de New Jersey (EE.UU.), utilizó un modelo de ratones sin pelos para inducir un cáncer de la piel no melanoma como el causado por la exposición excesiva al sol.

Sin alarmismos

Los científicos expusieron los ratones a radiaciones ultravioletas para conseguir los mismos efectos que con la exposición a los rayos solares y, una vez interrumpido ese proceso, aplicaron a los roedores cuatro marcas distintas de humidificadores.

Los científicos no quieren ser excesivamente alarmistas

Los ratones tratados con cualquiera de las cuatro marcas mostraron un índice superior de formación tumoral que los que no recibieron ese tratamiento. Los expertos estudiaron algunos de los ingredientes utilizados en las cremas de los que pensaban que podrían aumentar esa formación en la piel.

Un nuevo humidificador preparado sin esos ingredientes demostró no tener el mismo efecto nocivo en los ratones expuestos a las radiaciones ultravioletas. Los científicos no quieren, sin embargo, ser excesivamente alarmistas e indican que aún no se ha estudiado cuál es el efecto de esos humidificadores, no en ratones, sino en las personas.