ITV negativa o desfavorable: ¿cuál es la diferencia?
La Inspección técnica de vehículos es un trámite obligatorio que tienen que pasar todos los coches. Freepik

La Inspección técnica de vehículos es un trámite obligatorio que tienen que pasar todos los coches con una periodicidad que varía en función de los años que tenga el vehículo. El objetivo de esta inspección es garantizar el buen estado de los principales elementos de los que se compone el coche.

Los defectos detectados durante las inspecciones se clasifican de la siguiente forma:

  • Defectos leves (DL): Defectos que no tienen un efecto significativo en la seguridad del vehículo o sobre el medio ambiente.
  • Defectos graves (DG): Defectos que disminuyen las condiciones de seguridad del vehículo o ponen en riesgo a otros usuarios de las vías públicas o que pueden tener un impacto sobre el medio ambiente.
  • Defectos muy graves (DMG): Defectos que constituyen un riesgo directo e inmediato para la seguridad vial o tienen un impacto sobre el medio ambiente.

Resultados posibles en la ITV

Si en la inspección no se detecta ningún defecto o solo se detectan defectos leves, el resultado es favorable. Los defectos calificados como leves son defectos que deberán repararse en un plazo máximo de dos meses. No exigen una nueva inspección para comprobar que han sido subsanados, salvo que el vehículo tenga que volver a ser inspeccionado por haber sido la inspección desfavorable o negativa.

Si se detectan diferentes defectos leves o algún defecto clasificado como grave como, por ejemplo, que el nivel del ruido producido sea superior al permitido o que el vehículo presente emisiones con concentración de CO superior a las permitidas, el resultado de la inspección técnica será desfavorable.

Si por el contrario los defectos encontrados se consideran muy graves, (desperfectos que pueden afectar al funcionamiento de los frenos, las ruedas en mal estado...) el resultado será negativo.

La diferencia entre un resultado desfavorable y negativo reside en que si es desfavorable los únicos recorridos permitidos son el desplazamiento de la ITV a un taller para reparar los desperfectos y a la inversa. Los desperfectos se tienen que subsanar en un plazo no superior a dos meses, contados desde la primera inspección técnica desfavorable.

En cambio, si el resultado es negativo, el vehículo se considera no apto para la circulación y será automáticamente inmovilizado, teniendo que ser transportado por una grúa hasta el taller. Una vez subsanados los defectos, se deberá presentar el vehículo a inspección en un plazo no superior a dos meses, contados desde la primera inspección negativa.