Alejandra Sanz, una de las responsables de Bodegas Menade
Alejandra Sanz, una de las responsables de Bodegas Menade BODEGAS MENADE

Posiblemente innovación o vinos diferentes no es lo primero que nos viene a la cabeza al oír hablar de la DO Rueda, una de las más populares y exitosas del país y cuyos blancos -y verdejos, más concretamente- tienen ya fama mundial. Pero es en Rueda donde la bodega Menade lleva años apostando por una tendencia al alza en el sector: los vinos ecológicos y naturales.

Es más, se trata de la primera bodega de Rueda en obtener la calificación de ecológica, líder en España en la producción de vinos ecológicos y en Europa en exportación de vinos naturales españoles.

Así que nadie mejor que Alejandra Sanz -una de las propietarias de este negocio familiar de sexta generación- para hablar con ella sobre esta tipología de vinos coincidiendo con el lanzamiento de tres nuevas referencias de la bodega: Adorado, Sobrenatural y La Misión.

Los vinos ecológicos han pasado de ser una rareza a estar en todas partes. ¿Podemos hablar ya de una moda?
Me temo que sí. Lamentablemente se trata de una moda y no de un estilo de vida en sí que deberíamos implementar para así dejar la mejor de las huellas en el futuro.

¿Pero hay alguna manera de distinguir en la copa un vino ecológico de uno que no lo es?
Si resaltamos las cualidades más destacadas de la variedad en sí, son vinos más expresivos y más transparentes.

Menade fue pionera en la producción eco en Rueda y ahora toda vuestra producción es ecológico o natural. ¿Ha cambiado tanto el mercado en este tiempo?
Menade nació en esta dirección: nuestro deseo por volver a retomar la manera en la que nuestras generaciones anteriores elaboraban el vino. Queremos reivindicar un cambio en la tendencia que se produjo hace unas dos décadas y posicionar en firme esa vuelta a los orígenes.

Muchos enólogos siguen estando poco convencidos con los vinos naturales. Aseguran que son imprevisibles, que no se sabe cómo evolucionan ni cómo va a ser una segunda botella.
No creo que sea una tendencia sino la solución a un mundo lleno de conservantes y demás sustancias artificiales. El vino tiene la grandeza de ser un producto natural aséptico, en cierta medida por sus componentes como, por ejemplo, el alcohol, la acidez, el ph... Todo ello hacen de él un producto estable.

Es cierto que no todo vale. No solo por ser natural es bueno. Somos partidarios de realizar ciertas prácticas como la filtración para dotarlos de una estabilidad microbiológica que hace que desde Menade quede demostrada la calidad lineal, constante y duradera de nuestros vinos. Algunos ejemplos de ello podemos encontrarlos en nuestros vinos Nosso o Sobrenatural, entre otros.

Natural no es sinónimo de sucio o turbio, que quede claro.

Siempre se dice que el consumidor se asusta ante una carta de vinos. ¿Cómo le explicamos de forma sencilla lo que es un vino natural, sin tecnicismos?
Los vinos naturales son vinos saludables, originales y sin adición de productos químicos.

Por aclarar conceptos, que siempre hay algo de confusión: ¿todos los vinos naturales son ecológicos o no necesariamente?
Desde el punto de vista moral, todo lo que es natural debería ser ecológico. Otra cosa es que esté certificado por un organismo competente y homologado.

Se da por hecho que, si no quieres añadir sulfitos al vino, no querrás añadir ningún tipo de sustancia en el vino ni en la viña. Aun así, creo que desgraciadamente las reglas no están muy claras.

¿Seguimos siendo muy de Rueda-Rioja-Ribera y no queremos saber nada más?
Siguen siendo apellidos fuertes del sector vinícola pero cada vez más el mercado muestra otros intereses, con presencia de aventureros que ofrecen autenticidades.

¿Y qué opinas del biodinamismo, una técnica muchas veces ligada a esta idea de vinos ecológicos o naturales?
Respetamos todo tipo de religiones, pero esta en especial, no forma parte de nuestra práctica habitual.