Mark Zuckerberg
El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, durante la conferencia anual de desarrolladores F8 de Facebook, en San José, California, EE UU. John G. Mabanglo / EFE

Justo después de que se hayan dado a conocer dos sanciones multimillonarias a Facebook en EE UU por su gestión de la privacidad, un nuevo frente se ha abierto esta semana para la compañía: la revelación de otras dos investigaciones gubernamentales, en este caso por prácticas monopolísticas.

No habían pasado ni ocho horas desde que la Comisión Federal del Comercio de EE UU (FTC, por sus siglas en inglés) anunciase una multa de 5.000 millones de dólares a Facebook -la mayor impuesta jamás a una empresa tecnológica en ese país-, cuando la propia compañía informó de estar siendo objeto de otras dos investigaciones.

La diferencia es que, hasta la fecha, la mayoría de pesquisas de Gobiernos y organismos reguladores tanto en EE UU como en el resto del mundo se habían centrado en las malas prácticas de la red social a la hora de proteger la privacidad de los datos de los usuarios, especialmente a raíz del escándalo de Cambridge Analytica.

La nueva ronda de investigaciones, sin embargo, ha virado el foco hacia las posibles prácticas monopolísticas que, si bien pueden no tener el impacto mediático de la privacidad -que cualquier usuario puede experimentar en sus carnes-, podrían tener consecuencias devastadoras para la empresa.

Y es que si hasta ahora todas las decisiones de los reguladores se han restringido a sanciones económicas y compromisos por parte de Facebook de modificar sus operaciones, si se determinase que la empresa viola las leyes antimonopolio, podría verse forzada a vender parte de su negocio y diluir la compañía en otras más pequeñas.

Facebook es, por mucho, la red social más usada del mundo y sigue creciendo tanto en ingresos (en su inmensa mayoría por publicidad) como en internautas (especialmente en los países en desarrollo), situándose ya, según los últimos datos publicados este mismo miércoles, en los 2.410 millones de usuarios mensuales activos (alrededor de un tercio de la población mundial).

La única otra plataforma que se le acerca es, si se la considera una red social, Youtube (propiedad de Google), con 2.000 millones de usuarios, aunque podría argumentarse que no se trata de negocios en competencia, ya que esta se centra muy específicamente en los vídeos y es incluso complementaria a Facebook.

Twitter, que sí es competidora de Facebook en el sector de las redes sociales, cuenta "únicamente" con 330 millones de usuarios en el planeta, es decir, menos de una séptima parte de los que tiene la empresa de Zuckerberg.