Cocktail champagne
Cocktail champagne Pxhere

Hace algunas semanas estuvimos comentando los métodos tradicionales de producción de vinos espumosos y champagnes. Ahora que parece que por fin entra el calor, vamos a retomar el tema y a sugerirles algunas preparaciones basadas en espumosos para disfrutar este verano.

Lo primero de todo es desterrar la idea de que los cavas y champagnes son bebidas para postres. Son vinos que nos valen perfectamente para un aperitivo, para acompañar una comida completa, para tomar a media tarde o para preparar un cóctel.

Lo segundo es entender que no todos los espumosos son iguales; más allá de su procedencia, los niveles de azúcar hacen que haya espumosos perfectos para un aperitivo o que otros acompañen un postre o que otros sean perfectos para un arroz.

Finalmente, hay que olvidarse de relacionar vinos espumosos con precio alto, hay magníficas bodegas con productos de gran calidad a precios perfectamente asequibles.

Retomando el título de hoy, les quiero ofrecer algunas alternativas para preparar distintos cócteles que espero que les ayuden a disfrutar del verano.

Agua de Valencia

Es un cóctel que nació en el Café Madrid en Valencia a finales de los años 50 y que, a la vez que se ha ido popularizando, ha ido modificando su preparación; aquí les cuento su receta original.

1/2 l de zumo de naranja
1/2 l de espumoso
6 cl de ginebra
6 cl de vodka
Azúcar

El orden de preparación sería: primero el zumo de naranja, después la ginebra y el vodka, añadimos el azúcar y removemos; cuándo el azúcar se haya disuelto, vertemos el espumoso y removemos una vez más. Lo normal es prepararlo en una jarra y servirlo en las copas una vez preparado. Si dejan solo el zumo de naranja y el espumoso el resultado sería un “Mimosa”, muy popular allá por 1925 en el Hotel Ritz de París y apto para tomarse desde el desayuno hasta la cena gracias a su bajo contenido alcohólico.

Bellini

Uno de los cócteles de champagne más conocidos. Fue creado en el Harry’s Bar de Venecia en 1948 por Giuseppe Cipriano. Inicialmente se hacía con Prosecco puré de melocotón blanco, pero se pueden utilizar distintos espumosos y distintos tipos de melocotón.

2/3 de espumoso
1/3 de puré o jugo de melocotón

Tan sencillo como mezclar los ingredientes muy fríos y añadir unas gotas de limón si les gusta un poco más ácido. El resultado es una bebida muy suave y refrescante y con poco alcohol.

Black Velvet

Black Velvet

Para sorprender a los amigos nada mejor que este cóctel que se preparó por primera vez en Londres en el año 1861 después de la muerte del Príncipe Alberto.  Solo hay que mezclar a partes iguales en una copa (mejor aflautada) cerveza Guiness muy fría y, sobre ella el espumoso también muy frío (en Irlanda es habitual hacerlo con sidra).. El resultado debe ser un cóctel de un color negro intenso, con un dedo de espuma. Si quieren una preparación espectacular, viertan primero el espumoso y después la cerveza dejándola caer muy despacio sobre la parte trasera de una cuchara; el resultado será una copa con dos colores distintos debido a la distinta densidad de la cerveza y el espumoso.

Como siempre les digo, lo ideal es ajustar cada bebida o comida a los gustos personales. Estas recetas como mejor salen es con champagne, pero no hay que renunciar a prepararlas con un cava o un espumoso de otro tipo y por supuesto se pueden ajustar las proporciones al gusto de cada uno.

Seguiremos hablando de burbujas en un par de semanas.