¿Debería estar prohibido fumar en el coche? Estas son sus consecuencias
El 86,3% de los encuestados considera que debería estar prohibido fumar en aquellos vehículos con niños en el interior. DGT

Aunque el 54,2% de los españoles abogan por la prohibición de esta práctica, fumar en el coche no es ningún delito que pueda llegar a costarnos una multa (¡ojo!, tirar una colilla por la ventana, sí). Sin embargo, durante las últimas semanas, este hábito poco saludable –que pone en riesgo la salud del fumador (y de todos los que le rodean)– ha saltado a la palestra (y dividido a la opinión pública): ¿debería estar prohibido hacerlo cuando estamos sentados al volante?


Sea como fuere, y a la espera de posibles decisiones que puedan llevar a reformar el Código de Circulación, cada vez son más los que se animan a dejar el tabaco, al menos, mientras conducen. Y es que fumar en espacios cerrados genera suciedad, debido a la adhesión de la nicotina a tejidos y superficies y a la intensidad del humo; lo que acaba traduciéndose en un aroma intenso (y delatador) muy difícil de quitar. Pero no por ello imposible... sobre todo si se conocen algunos trucos para devolver el olor a nuevo que tanto gusta en un vehículo.


Claves para eliminar el olor a tabaco del coche

  • Una limpieza general es, sin duda, alguna el primer paso a dar. Para ello, hay que limpiar todos los elementos del interior del coche, desde los asientos hasta las alfombrillas, pasando por el techo y, por supuesto, esmerándose en el cenicero. Para ello, lo mejor es utilizar productos naturales, como el bicarbonato o el limón, ya que ayudarán a neutralizar el olor y a desinfectar.
  • Dejar una taza de amoniaco durante toda una noche después de haber realizado una limpieza a fondo con productos naturales (hay que tener cuidado al mezclar según que químicos, ya que pueden producir reacciones tóxicas para el ser humano) puede ayudar a absorber parte del mal olor.
  • Aunque en el cenicero no quede ni rastro de tabaco, esto no significa que no vaya a seguir oliendo a humo. Un truco muy efectivo para decir adiós de una vez por todas al hedor es rellenarlo de café molido que, además, desprenderá un aroma muy agradable.
  • Un paseo con las ventanillas abiertas, cumplido todos los pasos, será el truco definitivo para despedirse de cualquier olor a tabaco.