Trucos de toda la vida para limpiar la tapicería del coche (y quede como nueva)
El sentido común es fundamental en esta tarea para evitar dañar los tejidos. Freepik

Quien diga que no, miente: limpiar el interior del coche es un castigo. Sacar las manchas de comida de la tapicería donde tus hijos, en cuestión de días, volverán a tirar su zumo; acabar con el polvo incrustado de las alfombrillas; o pulir los cristales por dentro para asegurarse de que la visibilidad es buena en todo momento son solo algunas de las arduas tareas que hay que llevar acabo. Además, también hay que esforzarse en recuperar el olor a limpio del vehículo y, para ello, hay que frotar hasta el último recoveco con bicarbonato o suavizante. Esto incluye, aunque muchos crean que puede pasar por alto, la limpieza del techo, porque sí: es una de las zonas que más mugre acumula del coche.

Cuatro pasos para limpiar el techo del coche

  • La elección del producto. No todo vale cuando hablamos de limpiar el techo del coche, no todos los productos valen. Hay que dar con uno específico con el que nos aseguremos que no estropeamos el material que recubre esta zona del coche (lo mejor es comprobar debajo de los parasoles cómo se comporta el producto para que, en caso de no funcionar, no sea visible). Además, hay que recordar frotar el limpiador con una bayeta, y no con un estropajo, para retirar la suciedad sin arrancar parte de la felpa.
  • Poco a poco. Lo que no se puede hacer cuando nos disponemos a acabar con la mugre del techo es embadurnarlo de una sola vez con agua y limpiador, ya que solo conseguiremos derrochar energías y producto. Lo mejor, es ir poco a poco y por zonas, pues de esta manera nos aseguraremos de limpiar todas las zonas y conseguir un secado progresivo. Así, hay que utilizar la bayeta para extender el producto y para frotar en las zonas donde hay manchas localizadas; dejar actuar algunos minutos para que resulte eficaz; y, después, retirar con otra bayeta húmeda para evitar acumulaciones.
  • Airear es la clave. Si bien es cierto que utilizar el limpiador y el agua es esencial para quitar la suciedad, si no ventilamos, solo conseguiremos que el coche huela mal y crearemos una atmósfera ideal para la proliferación de mohos. Por eso mismo, después de frotar el techo, hay que abrir las ventanillas y dar una buena vuelta con el coche para airear el interior.