Vinos de Jerez
Vinos de Jerez DO JEREZ

Los vinos de Jerez y la manzanilla de Sanlúcar triunfan de Sydney a Tokio gracias a los sherry bars, negocios especializados que los ofrecen por copas. Estos establecimientos se han aliado con la gastronomía española para lograr un público cada vez más fiel y entendido.

Su versatilidad, dado que acompañan desde un aperitivo hasta un postre, su buena conservación y su historia los han convertido en un atractivo que conquista paladares en el extranjero, aunque detrás del éxito actual ha habido una importante tarea de formación de los camareros para que pudieran transmitir su singularidad a los comensales, destacan propietarios de varios de estos locales reunidos en el II Foro Jerez.

Un amontillado en Japón

Entre carteles taurinos y barricas desfilan las copas de finos, amontillados y olorosos por el Sherry Club de Tokio y Kioto. El primero abrió en 1986, cuando no había ninguno en Japón y, aunque estuvo al borde de la quiebra, el interés por España y su gastronomía desatado tras la Expo de Sevilla y las Olimpiadas de Barcelona en 1992 les hizo despegar, ha recordado Momoko Izumide.

En el local de Tokio venden hoy 8.000 botellas anuales de jereces de 300 referencias, y cuentan con diez mil clientes en su base de datos. El personal consume anualmente 550 litros "para que sepan explicar qué se siente al beberlos", aunque también se organizan catas y maridajes para profundizar en este conocimiento.

"Algunos de nuestros trabajadores se independizan y abren sus propios bares con la misma filosofía: sólo vinos de Jerez y alguna cerveza", apunta Izumide en este encuentro previo a la VIII Copa Jerez, en la que siete equipos de otros tantos países de cocineros y sumilleres competirán en la final por el mejor maridaje entre gastronomía vinos de la zona.

El 'sherry' suena en Australia

Miguel Ángel Gómez es un gallego afincado en Australia, donde su Tapavino Bar Group -que nació en 2012 junto a la Opera House de Sydney- cuenta ya con cuatro establecimientos que "transmiten el concepto del ocio en los bares de España" a través de su gastronomía y de 500 referencias vinícolas.

Apostaron por los vinos del Marco -territorio conformado por Jerez, El Puerto de Santa María y Sanlúcar de Barrameda, en Cádiz- "por su versatilidad, desde los secos a los dulces, y patrimonio, historia y territorio". "En Australia ni siquiera suena La Rioja pero sí el sherry", asegura Gómez.

Anualmente celebran la 'Sherry Week' e invitan a un prestigioso cocinero español para que elabore cenas maridadas especiales. En 2002 empezaron los tres hermanos Morgande con su Bar 44 Group en Gales, "un bar de tapas en el que el Jerez es un socio perfecto porque son los mejores del mundo para maridar", cuenta Owen, uno de estos pioneros que cuentan ya con 150 empleados.

"Somos conocidos en Londres y otras partes del país por ser los amantes del Jerez; nos han dado una gran identidad", explica. En su país no eran vinos conocidos, pero los introdujeron como acompañamiento de la gastronomía española y a través de cócteles para los más jóvenes. "La revolución de la cocina española nos permitió llegar a un mercado más amplio, aunque seguimos haciendo educación del cliente porque estos vinos necesitan ser más explicados que otros".