Alzhéimer
Imagen de varios escáneres cerebrales. UNIVERSIDAD DE SEVILLA

Científicos del Van Andel Institute (Estados Unidos) han identificado un nuevo mecanismo que acelera el envejecimiento en el cerebro y da lugar a las características biológicas más devastadoras de la enfermedad de Alzheimer.

Los hallazgos, publicados en la revista Nature Communications, unifican en una narrativa coherente tres teorías detrás de los orígenes de la enfermedad que explica cómo las células sanas se enferman y ofrece a los científicos nuevas vías para detectar compuestos diseñados, para desacelerar o detener el avance de la enfermedad, algo que los medicamentos existentes no pueden hacer.

"Ahora tenemos una mejor comprensión de los factores moleculares que conducen a la enfermedad de Alzheimer, que podemos aprovechar para desarrollar estrategias de tratamiento y prevención mejores y desesperadamente necesarias. El alzhéimer es un problema de salud pública cada vez mayor en todo el mundo. Necesitamos mejores opciones para los pacientes y las necesitamos pronto", explica la principal autora del trabajo, Viviane Labrie.

Los hallazgos se centran en 'marcadores de volumen' genéticos llamados potenciadores, que aumentan o disminuyen la actividad de los genes en función de influencias como el envejecimiento y los factores ambientales. Labrie y sus colegas examinaron exhaustivamente los potenciadores en las células cerebrales de personas en diferentes etapas de la enfermedad de Alzheimer y los compararon con las células de personas sanas.

Así, han demostrado que en el envejecimiento normal hay una pérdida progresiva de marcas epigenéticas importantes en los potenciadores. Esta pérdida se acelera en los cerebros de las personas con alzhéimer, esencialmente haciendo que sus células cerebrales actúen más viejas de lo que son y dejándolas vulnerables a la enfermedad.

Al mismo tiempo, han concluido que estos potenciadores sobreactivan un conjunto de genes involucrados en la patología de Alzheimer en las células cerebrales, estimulando la formación de placas y ovillos, y reactivando el ciclo celular en células completamente formadas, una combinación altamente tóxica.

"En los adultos, las células cerebrales normalmente se dividen. Cuando los potenciadores reactivan la división celular, es increíblemente dañino. Los cambios en los potenciadores que encontramos también fomentan el desarrollo de placas, que actúan como gasolina para la propagación de ovillos tóxicos a través del cerebro como un incendio forestal. Tomados en conjunto, las anormalidades potenciadoras que promueven las placas, los ovillos y la reactivación del ciclo celular parecen estar preparando el camino para la muerte de las células cerebrales en la enfermedad de Alzheimer", detalla Labrie.