Chiringuito en la playa de Cádiz
Chiringuito en la playa de Cádiz EUROPA PRESS/ARCHIVO

Con dos días de vacaciones en el horizonte, que se suman al fin de semana, el puente de Semana Santa es uno de los idóneos para hacer una escapada por España que, además de no suponer un desembolso excesivo para las fechas, nos permita disfrutar de unas minivacaciones sin quitarnos, por ello, días de verano.

Si bien es cierto que hay algunos destinos originales a los que apetece ir llegadas estas fechas, nuestro país ofrece algunos destinos únicos que harán las delicias de los amantes de los rincones con encanto, la naturaleza, los planes culturales y, por supuesto, ¡la mejor gastronomía del mundo!

Destinos para disfrutar de las vacaciones (sin salir de España)

  • Para disfrutar en familia. En pleno corazón de Cantabria, casi 150 especies animales de distintos continentes conviven en el parque natural de Cabárceno: un entorno único en España para pasar un día rodeado de un paisaje kárstico en el que habitan elefantes, jirafas, tigres, lobos o caballos salvajes. Además de disfrutar de una buena jornada al aire libre, una de las ventajas de Cabárceno es que está concebido con fines educativos, culturales y recreativos, siendo, así, uno de los mayores atractivos naturales del norte de España. Cabe destacar que cuentan con actividades aptas para todos los miembros de la familia y que dispone de numerosas zonas de recreo, merenderos, cafeterías y parques infantiles a disposición del visitante.
  • Para vivir aventuras. Los amantes de los deportes al aire libre lo tienen claro: quieren escalada, rafting, senderismo y, si el tiempo acompaña, también esquí. Para disfrutar de uno de ellos (o de todos a la vez), el Pirineo aragonés se asemeja como el destino perfecto, pues aúna naturaleza salvaje, paisajes con mucho encanto, rincones poco transitados y, además, buenas infraestructuras para la práctica de actividades de montaña. Aunque los más valientes (y experimentados) pueden arriesgarse y hacer las distintas actividades por su cuenta, si nos estamos iniciando en el mundo de la aventura en alta montaña lo mejor es, sin duda alguna, contratar alguna de las empresas de multiaventura de la zona para que nos ayuden a realizar las excursiones con seguridad.
  • Para adelantarse al verano. ¿No puedes esperar a julio para disfrutar de la playa, el chiringuito y el bronceado marítimo? Baja a Cádiz y disfrutar de sus mejores calas, haciendo un recorrido desde Vejer de la Frontera hasta la conocidísima playa de Bolonia. El buen tiempo, el mejor ambiente y la gastronomía de calidad están asegurados (¡no puedes irte sin disfrutar del atún de almadraba, las tortillitas de camarones o el 'pescaíto' frito!), así como el disfrute de un amplio patrimonio natural.
  • Para desconectar... con cultura. La capital también es un buen destino 'semanasantero', sobre todo si no importa la afluencia de personas y los lugares, más bien, abarrotados. Claro que, la cultura (y la belleza de Madrid y sus calles) compensa la masificación, pues estos días son perfectos para aprovechar y hacer turismo de día, acercándose al museo del Prado, al Reina Sofía o la exposición de Harry Potter, que vuelve para estas fechas; y también de noche, disfrutando de un buen monólogo o actuación de improvisación, de una obra de teatro o, también, de alguno de los muchos musicales instalados en la Gran Vía.
  • Para chuparse los dedos. El norte, en materia de cocina, son 'pintxos' y sidrerías, dos manjares autóctonos (y deliciosos) de las que apetece disfrutar en cualquier época del año, pero, sobre todo, en vacaciones. Así, Logroño y Vitoria, dos de las ciudades más gastronómicas de España, están situadas a una distancia cómoda como para poder visitar ambas, disfrutar de su belleza y patrimonio y degustar las muchas delicias que las caracterizan.