Cepillo de dientes
Cepillo de dientes, en una imagen de archivo. THEGREENJ/WIKIMEDIA COMMONS

La multinacional estadounidense Colgate ha decidido esta semana retirar el triclosán de su producto estrella, el dentífrico Colgate Total. La empresa prevé relanzar este producto con una nueva fórmula en la que han eliminado este polémico componente químico antibacteriano, considerado por algunos estudios científicos como potencialmente cancerígeno.

La Unión Europea permite una concentración máxima del triclosán del 0,3% en las pastas de dientes y otros productos como jabones de manos o corporales, geles de ducha o desodorantes —no en aerosol—, y del 0,2% para los enjuagues bucales.

El triclosán no solo se encuentra en la pasta de dientes, sino que también está presente en desodorantes, colutorios, productos cosméticos y productos de limpieza. Sin embargo, solo se eliminará del dentífrico estrella de esta marca.

El motivo está, según ha puesto de manifiesto un estudio de la Universidad de Massachussets publicado el octubre pasado en la revista Environmental Science & Technology, en la acumulación de este componente en las cerdas de los cepillos de dientes que superan los niveles recomendados por las autoridades sanitarias.

Asimismo, el estudio incide en que la exposición prolongada al triclosán puede alterar las hormonas. "Hay investigaciones en animales que demuestran que la exposición a elevadas dosis de este químico provoca una disminución en los niveles de ciertas hormonas tiroideas, responsables de regular el metabolismo, pero falta confirmarlo en humanos, teniendo en cuenta que no ingerimos altas dosis de triclosán durante un corto periodo de tiempo, sino dosis bajas durante un tiempo continuado", ha explicado la farmacéutica Isabel Vicent en declaraciones a El País.

El triclosán es uno de los ingredientes antibacterianos más ampliamente utilizado, ya que se encuentra en más de 2.000 productos de consumo. De hecho, según una Encuesta Nacional de Salud y Nutrición en EE UU, el triclosán fue detectado en aproximadamente el 75% de las muestras de orina de las personas analizadas.

En España, la OCU también se ha mostrado partidaria de restringir la utilización de productos que contienen esta sustancia "por sus posibles efectos adversos sobre la salud y el medio ambiente".