Zumo de limón concentrado
El zumo de limón que ha provocado la alerta alimentaria PIACELLI CITRILEMON

Segunda semana del año y ya tenemos aquí la primera alerta alimentaria de 2019. Y esta vez los protagonistas son los sulfitos y un zumo de limón concentrado bastante habitual en los supermercados. Dos ingredientes -algo con nombre químico y un producto más o menos conocido- para que salten todas las alarmas.

El problema en realidad está muy acotado: una partida del susodicho zumo de limón de marca Piacelli Citrilemon contiene sulfitos no declarados. Algo parecido ocurre con un helado de fresa en el que se han detectado cacahuetes que no aparecen en la lista de ingredietnes. En ambos casos sucede lo mismo: ni los sulfitos ni los cacahuetes son peligrosos salvo, lógicamente, para personas alérgicas.

De hecho, ese es el principal problema. Según nos recuerda Lluís Riera, experto en seguridad alimentaria en Saia, los sulfitos son uno de los 14 alérgenos que tienen que ir identificados de forma destacada en la lista de ingredientes.

Por tanto, no hay ningún problema con los sulfitos. Un derivado del azufre que se usa habitualmente como conservante. "Es un aditivo aceptado por la Unión Europea, que tiene numero E (entre E220 y E228) y que actúa como conservante para evitar el crecimiento de microorganismos, la decoloración y la oxidación de aceites y grasas, entre otras funciones", apunta Riera.

De hecho, los sulfitos están presente de forma natural en muchos alimentos fermentados. El más conocido es el vino, donde incluso los denominados vinos naturales contienen sulfitos aunque no se añadan de forma artificial como se hace en la mayoría de vinos. Algo que, según los defensores de los vinos naturales, es responsable de la resaca que provoca el vino.

En cualquier caso, los sulfitos son el único ingrediente alérgeno cuya cantidad está regulada por ley: 10 miligramos por kilo.