Galletas caseras - Cookona
Galletas caseras - Cookona  EMMA GARCÍA

¿En cuántas películas hemos visto esa idílica escena de familia estándar preparando galletas en una cocina enorme e impecable de madera, con unos niños educados que no se pelean entre ellos, apurando con una cuchara la masa que queda en el bol?

En el mundo real, probablemente la cocina sería mucho más pequeña y estaría patas arriba después de haber intentado hacer galletas con los niños, que se habrían peleado por quién echaba la harina, quién removía la masa y quién añadía las pepitas de chocolate. Y que además tendrían dolor de tripa, por cierto.

Porque eso de comer masa de galletas cruda, por muy rica que pueda estar, no siempre es buena idea. ¿Es peligroso? Sí, si no se cumplen unas cuantas normas básicas a la hora de prepararla.

Así nos lo recuerda Sabrina Settinger, responsable de Cookona, una tienda de Barcelona pionera en la venta de masa cruda de galletas (cookie dough). En Estados Unidos se puso de moda hace ya algunos años cuando alguien tuvo la idea de comercializarla, y parece que por aquí la idea empieza a despegar. La variedad de sabores de esta masa cruda incluye desde la tradicional hasta versiones más especiales como la cookie pizza.

El secreto está en la harina

Es sencillo, nos explica. La harina cruda tiene gérmenes y bacterias como E-coli, que pueden dañar el estómago e incluso provocar algunas enfermedades. Por eso, para poder comer masa cruda como la que venden en su establecimiento, es imprescindible hornear la harina 20 minutos a 220 grados.

Con esto ya queda solucionado el problema principal así que, si al preparar galletas en casa, queremos probar o dar a los niños masa cruda, tendremos que hornear la harina primero.

La levadura

La levadura, al igual que la harina, también puede tener bacterias, por eso si vamos a probar la masa cruda es mejor usar bicarbonato. Por cieto, en caso de no querer hornear las galletas y sólo querer preparar cookie dough no hace falta añadir ni levadura ni bicarbonato.

El huevo

El huevo puede ser otro problema, sobre todo en verano o en un ambiente cálido. Aunque ahora los huevos están bastante controlados, la salmonela sigue siendo un problema si no se manipulan correctamente. Por eso en Cookona -destaca su responsable- no usan huevo para elaborar sus productos y tampoco levadura.

Si preparamos galletas en casa, es invierno y la cocina no está muy caldeada, podemos probar la masa cruda, aunque lleve huevo, cuando los ingredientes estén recién mezclados. De este modo no tendría por qué pasar nada, ya que aún no habrían aparecido bacterias. Aun así, para evitar cualquier posible riesgo, lo mejor es buscar recetas en las que el huevo se sustituya por otros ingredientes o simplemente por agua.

En resumen, podemos comer masa de galleta cruda siempre y cuando la harina esté horneada, sustituyamos la levadura por bicarbonato (o nada) y el huevo, si es que usamos, esté pocos minutos en contacto con el aire y en un ambiente fresco.