La Asociación de Propietarios de Pizzerías y Casas de Empanadas (Appyce) de Argentina logró este domingo un récord Guinness por elaborar 11.000 pizzas en doce horas, una victoria alcanzada tras el frenético ritmo de trabajo de 400 personas organizadas por turnos a pocos metros del Obelisco de Buenos Aires.

Junto a esta iniciativa, las mismas personas batieron también el récord Guinness al mayor número de empanadas servidas en ocho horas al superar una cifra superior a las 11.000 unidades.

Para realizar este "sueño loco" necesitaron 3.000 kilogramos de harina, 3.000 kilogramos de queso mozzarella, 1.200 litros de salsa de tomate, 150 litros de aceite y 88.000 aceitunas, explicó Manuel Jamargo, presidente de la Appyce.

"Hay una representante que el Guinness envía para constatar este evento, y ella es la que tiene que disponer para que todas las pizzas respeten un cierto diámetro, una cocción, 10 centímetros de diámetro las empanadas... Una cantidad de cosas que hay que cumplir para que esto se lleve adelante", aclaró el cocinero.

El récord por más pizzas elaboradas en dicho periodo de tiempo lo ostentaba Roma (Italia), con 10.065 pizzas preparadas, desde junio de 2017.

Fines benéficos

Los alimentos utilizados para esta competición fueron donados por diferentes organizaciones y el dinero obtenido de la venta de las pizzas y empanadas al público asistente será donado a la Asociación Síndrome de Down de la República Argentina y a la Fundación Leandro Olmos.

Asimismo, aquellas que no sean vendidas serán donadas a diferentes organizaciones y fundaciones de la ciudad.

Decenas de personas acudieron a observar los rápidos movimientos de manos de los cocineros, provenientes de diferentes partes del país y organizaciones. Ante lo curioso del evento, se sumaron incluso algunos cocineros extranjeros, indicó Jamargo.

En los alrededores del evento estaba Jessica Feggio, italiana de 24 años que estudia en Buenos Aires y que fue expresamente al Obelisco a presenciar la competición. "Vine por la pizza, claramente, porque quería probarla. Y dije, bueno, es una buena oportunidad para ver cómo la hacen y para ver también las diferencias entre la pizza italiana y la pizza argentina", explicó la joven, quien ha asegurado que le pareció "muy rica" y que la dejó con ganas de repetir.

Con ella coincidió Gonzalo Bruni, un joven argentino a quien el evento le pilló por sorpresa y que destacó el buen sabor de estas pizzas, hechas casi milagrosamente en pocos minutos.