Agricultura ecológica
Un cultivo de fresas de agricultura ecológica en el Maresme. HUGO FERNÁNDEZ

Los llamados productos bio son más sanos. Eso al menos es lo que se espera cuando los compramos. Un estudio francés acaba de señalar su positivo efecto frentre al cáncer. Lo que concluye esta investigación, publicado en la revista JAMA Internal Medicine, es que el consumo de productos bio reduce en un 25% el riesgo de cáncer.

Un equipo de investigación francés liderado por el Instituto de Investigación Agronómica (INRA) y el Instituto Nacional de la Salud y de la Investigación Médica ha observado ese beneficio en consumidores habituales de productos de alimentación bio, procedentes de la agricultura ecológica, y en comparación a las personas que los toman en menor medida.

"A lo largo de los siete años de seguimiento (2009-2016), se han registrado 1.340 nuevos casos de cáncer sobre la base de documentos médicos. Una reducción del 25% del riesgo de cáncer se ha observado en los consumidores "habituales" de alimentos bio (...) especialmente pronunciada en el caso de cáncer de pecho y linfomas", apunta el INRA.

De los 68.956 participantes en el estudio, un 78% eran mujeres, y la media de edad era de 44 años. Los datos se recopilaron con la ayuda de cuestionarios en los que se les interrogaba sobre la frecuencia de consumo (nunca, de vez en cuando, la mayor parte del tiempo) de 16 grupos alimentarios distintos y teniendo en cuenta factores sociodemográficos.

Según esta investigación, estas características, como el modo de vida o antecedentes familiares, podrían tener impacto en la relación entre la ingesta preferente de bios y el cáncer, pero sin embargo no han modificado los resultados.

Los autores del estudio barajan varias hipótesis para explicar las conclusiones, como una mayor presencia de residuos pesticidas en los alimentos de la agricultura convencional, o niveles más altos de micronutrientes (antioxidantes carotenoides, polifenoles, vitamina C o ácidos grasos más beneficiosos) en los alimentos orgánicos.

"Las conclusiones del estudio deben ser confirmadas por otras investigaciones en otras poblaciones de estudio con distintos contextos", explica el INRA, pero anima a instituciones y consumidores a privilegiar los alimentos cultivados en modos que disminuyan la exposición a los pesticidas en frutas, legumbres y cereales.