Soledad
La soledad ha sido calificada como 'epidemia' del siglo XXI. ARCHIVO

La soledad se ha convertido en los últimos tiempos en un tema recurrente de debate debido a que los nuevos tiempos vienen acompañados de hábitos de vida que hacen que muchas personas pasen más tiempo solas o no fomenten tanto las relaciones sociales como antes. ¿Es del todo cierta esta afirmación? ¿Es cierto que la soledad se está convirtiendo en una 'epidemia' del siglo XXI? Desde la BBC han elaborado un análisis de cinco mitos sobre la soledad que muchos creen ciertos y que no son del todo así.

La soledad nace de estar solo: es una de las ideas más extendidas y es falsa. No es necesario estar solo para sentir una sensación de desconexión de todo y todos, que es lo que realmente es la soledad. Es la sensación de que nadie a tu alrededor realmente te entiende y que no tienes el tipo de conexiones significativas que te gustaría. El aislamiento puede ser un factor, pero no es el único, ya que uno puede sentir soledad rodeado de una multitud.

La soledad es siempre mala: la soledad duele. Pero la buena noticia es que a menudo es temporal y no debe verse como totalmente negativa. En cambio, puede ser la señal para buscar nuevos amigos o encontrar una forma de mejorar nuestras relaciones existentes. El neurocientífico social John Cacioppo sostiene que hemos evolucionado para experimentar la soledad con el fin de impulsarnos a mantener nuestras conexiones con otras personas. Él lo compara con la sed. Si tienes sed, buscas agua. Si estás solo, buscas a otras personas.

Aunque la soledad suele ser temporal, es cierto que cuando se vuelve crónica, las consecuencias pueden ser graves. Hay buena evidencia de que puede disminuir nuestro bienestar, afectar la calidad de nuestro sueño y llevar a la tristeza. También puede dar lugar a un círculo vicioso en el que las personas se sienten tan solitarias que se retiran de las situaciones sociales, lo que a su vez las hace sentir aún más solitarias. Una investigación ha demostrado que si una persona se siente sola, su riesgo de experimentar síntomas depresivos un año después es mayor.

La soledad provoca siempre un empeoramiento de la salud: diferentes investigaciones confirman que la soledad tiene consecuencias en la salud cardio y cerebrovascular en un tercio de la población que la padece. Es una cuestión complicada porque no quiere decir que no afecte, pero sí que no lo hace por igual a todas las personas.

Las personas mayores son las que sienten más soledad: estudios como el realizado por la especialista Pamela Qualter, de la Universidad de Manchester, han detectado picos importantes en la adolescencia.

En la actualidad existe una 'epidemia' de soledad: muchos piensan que se está agudizando ahora, pero lo cierto es que remontándose a estudios que datan de 1948, la universidad de Brunel consiguió demostrar que la proporción de personas que experimentan soledad crónica se ha mantenido estable durante 70 años, situándose entre el 6 y 13%.