Cáncer de pulmón
El cáncer de pulmón puede manifestarse de diferentes maneras. GTRES

El Congreso anual de la Asociación Americana de Oncología Clínica (ASCO, por sus siglas en inglés) en Chicago, EE UU, ha acogido este fin de semana la presentación de una serie de avances esperanzadores en el tratamiento del cáncer de pulmón y el cáncer de mama metastásicos, respectivamente, gracias al empleo de la inmunoterapia o la combinación de anticuerpos y fármacos.

En el primero de los casos, un tratamiento con inmunoterapia ha logrado aumentar significativamente la supervivencia en pacientes con cáncer de pulmón metastásico no tratados con quimioterapia por su enfermedad avanzada.

El cáncer de pulmón es la principal causa de muerte por cáncer en el mundo, una enfermedad que provoca más de un millón y medio de fallecimientos al año. Este tipo de cáncer puede ser microcítico o de célula pequeña, y no microcítico, este segundo el más común  y representa el 85% de todos los casos.

En un estudio de fase III realizado a 1.202 pacientes y promovido por Roche, se administró Atezolizumab y Bevacizumab más quimioterapia a pacientes con cáncer de pulmón no microcítico no escamoso y se han llegado a producir aumentos de supervivencia de hasta un año, señaló el doctor Delvys Rodríguez.

Este oncólogo del hospital universitario insular de Gran Canaria y uno de los especialistas españoles participantes en la investigación, subrayó que este estudio ha demostrado un beneficio clínico en pacientes con alteraciones genómicas.

El doctor Rodríguez valora el estudio por su eficacia en pacientes con mutación en los que habían fracasado otros tratamientos. "La importancia de los resultados presentados en Chicago —expone— es mayor si cabe, dado que lo habitual es que ni la quimioterapia ni la inmunoterapia aporten un beneficio significativo en estos casos. De hecho, estos paciente mutados son los que peor responden a la inmunoterapia como tratamiento único".

"Hasta ahora al tumor no escamoso lo tratábamos con dos esquemas de quimioterapia clásicos a los que ahora podemos añadir la inmunoterapia", completa el investigador.

Freno al avance de la enfermedad

Otro tratamiento con inmunoterapia, presentado también en ASCO y realizado por Roche, ha reducido un 29% el riesgo de progresión o muerte en pacientes con cáncer de pulmón no microcítico escamoso avanzado.

La doctora Rosa Álvarez, oncóloga del hospital Gregorio Marañón de Madrid, que participó en el estudio, asegura que para este tipo de carcinoma pulmonar, que representa el 25-30% de todos los no microcíticos, se han incorporado pocos avances en los últimos años.

Se calcula que menos del 15% de los pacientes con la enfermedad avanzada sobrevive al año del diagnóstico, y menos de un 2% a los cinco años. "Hemos comprobado que este tratamiento inicial con inmunoterapia no solo mejora la supervivencia libre de progresión, sino que lo hace en todos los subgrupos de pacientes", señala.

Por eso los resultados del estudio presentado en el Congreso, en el que han participado 1.021 pacientes, son, según la doctora Álvarez, "una buena noticia para los pacientes con este tumor tan necesitado de nuevas opciones terapéuticas".

"Es el subtipo pulmonar —añade la investigadora— frente al cual menos hemos avanzado; ahora con Atezolizumab disponemos del primer anti-PD-L1 que demuestra aportar un beneficio en este tipo de pacientes, los escamosos en enfermedad avanzada, como tratamiento inicial".

La doctora también resalta que "además, estos fármacos presentan un perfil de tolerancia mejor que el de la quimioterapia y cuando aparecen efectos asociados a riesgo de toxicidad autoinmune suelen ser manejables".

Otros tratamientos en el cáncer de pulmón

Asimismo, un nuevo tratamiento ha demostrado ayudar a que los pacientes con cáncer metastásico de pulmón no microcítico con una alteración en el gen ALK sin tratamiento previo vivan una media de casi tres años sin que su enfermedad empeore o mueran.

Los datos de seguimiento en fase III de un estudio muestran que Alectinib (Roche) —un inhibidor que bloquea la actividad de las proteínas de ALK mutadas— consiguió aumentar más del triple la media de Supervivencia Libre de Progresión de enfermedad de los pacientes con ese tumor, que representan alrededor del 4% de los tumores de pulmón.

Este tipo de cáncer de pulmón afecta sobre todo a personas jóvenes, con una media de 50 años, poco o nada fumadores, ha explicado el doctor Mariano Provencio, presidente del Grupo Español de Cáncer de Pulmón y jefe de oncología del Hospital Puerta de Hierro de Madrid.

El tratamiento con este inhibidor redujo el riesgo de progresión de enfermedad o muerte en un 57% en comparación con crizotinib (tratamiento estándar), tras dos años de seguimiento, según los datos del estudio, presentado también este fin de semana en el congreso de la Sociedad Americana de Oncología Médica.

Los resultados "consolidan de forma clara" el uso de este fármaco como terapia estándar en primera línea para pacientes recién diagnosticados, ha asegurado el doctor Provencio.

Según el doctor Bartomeu Massuti, jefe de Oncología del Hospital General de Alicante, los nuevos datos revelan que la media de supervivencia libre de progresión es tres veces superior, que la disminución de metástasis cerebrales es dos veces mayor y que también hay una tendencia a una mejor supervivencia, con un perfil de seguridad cuyos efectos adversos son ligeramente menores".

Por ello, según el doctor Massuti, es preciso "buscar activamente a estos pacientes para darles de inicio el mejor tratamiento disponible". En este sentido, el doctor Provencio ha asegurado que "no todos los pacientes que deberían" se someten al test que determina la mutación ALK.

Se estima que cerca del 60% de los pacientes ALK+ desarrollan metástasis cerebral, lo que, según el doctor Provencio, es "devastador porque condiciona mucho la vida del enfermo".

Actualmente, Alectinib está aprobado en más de 45 países, entre ellos España, donde ya está financiado. En el estudio han participado 303 pacientes de 161 hospitales, de los que 13 son españoles.

Avances en el cáncer de mama

Por otro lado, en el Congreso anual de la Asociación Americana de Oncología Clínica también se ha presentado un nuevo tándem formado por un anticuerpo y un fármaco que ha mostrado "una eficacia prometedora en pacientes muy pretratadas con cáncer de mama" metastásicos de dos tipos genéticos, HER2 positivo y HER2 negativo, según ha explicado la investigadora del Vall d'Hebron Instituto de Oncología (VHIO) de Barcelona Cristina Saura.

Saura ha expuesto que se ensayó la inmunoterapia en 99 pacientes con cáncer de mama, y los resultados preliminares mostraron una tasa de respuesta global del 33% y una supervivencia libre de progresión media de 9,4 meses.

Este tipo de tándem anticuerpo-fármaco (ADC, en sus siglas en inglés) se compone por un anticuerpo monoclonal, unido a proteínas específicas o receptores de ciertas células —como las cancerígenas— y ligado químicamente a un medicamento, lo que ocasiona que el medicamento entra en estas células y las destruye, sin dañar otras.

El ADC presentado este pasado sábado, llamado SYD985, está diseñado para dirigirse específicamente a unirse a los receptores de HER2 en la superficie de la célula.

En el estudio, el fármaco ha mostrado un perfil de seguridad "manejable", siendo las reacciones adversas más frecuentes fatiga, toxicidad ocular y. entre las más severas, neutropenia o bajada de defensas en un 6% de los casos tratados. "Actualmente se está llevando a cabo el estudio de registro fase III en pacientes con cáncer de mama HER2-positivo, y del cual se está procediendo ahora al reclutamiento de pacientes", ha detallado, Saura.

Novedades en el cáncer de vejiga avanzado

En este mismo evento también ha presentado otro estudio Josep Tabernero, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Vall d'Hebron, sobre la seguridad y eficacia de un fármaco que se combina con un anticuerpo y se dirige a pacientes con cáncer de vejiga avanzado, el BMS-986205.

Este anticuerpo, el nivolumab, ya había demostrado respuestas duraderas y seguras en estos pacientes, "pero prolongar su supervivencia requiere enfoques adicionales para superar los mecanismos de evasión tumoral", ha detallado Tabernero.

La terapia con este anticuerpo puede estimular la actividad de un gen que permite al tumor escapar, lo que les llevó a pensar que "combinarlo con un inhibidor de este gen podría tener efectos beneficiosos, como así ha sido", ha dicho.

Al abordar su tratamiento, los cánceres se definen cada vez más por su genética y características moleculares, en lugar del origen del tumor, y definir con mayor precisión los diferentes subtipos moleculares es clave a la hora de tomar decisiones más adecuadas en su tratamiento.