Antibióticos
Las bacterias resistentes a los antibacterianos son responsables en Europa de alrededor de 400.000 infecciones. GTRES

Pacientes a los que se les administra la dosis incorrecta, medicamentos que no son los indicados o de mala calidad. Todo, en un escenario en el que el suministro sigue disminuyendo. La crisis de resistencia a los antibióticos, que amenaza con volver intratable a muchas enfermedades, está creciendo no solo por el uso excesivo de medicinas entre la población, sino también por una cadena de suministro que se ha vuelto muy frágil y que corre el riesgo de colapsar, advierten los expertos.

Los autores del libro blanco de la organización holandesa sin fines de lucro Access to Medicine dicen que la falta de acceso a antibióticos específicos está conduciendo a la prescripción de medicamentos menos apropiados para una infección, o incluso al uso de dosis más bajas, lo que aumenta el riesgo de la resistencia a los mismos, así como la demora en el tratamiento. Añaden que, por otro lado, las bajas existencias de algunos pueden conducir a aumentos de precios y significar que los medicamentos de mala calidad abunden, cuentan en The Guardian.

"Los productos adecuados deben llegar a los pacientes adecuados en el momento adecuado", defiende el doctor Jayasree Iyer, director ejecutivo de Access to Medicine Foundation y coautor del informe.

Entre los déficits de medicamentos detectados se encuentra el antibiótico benzatina penicilina G común (también conocido como Bencilpenicilina o ácido benzilpenicilínico), que no se pudo encontrar en 39 países en un estudio realizado en 2015, incluidos India, Australia y EE. UU. Este antibiótico es el único fármaco que puede prevenir y tratar la transmisión de la sífilis. La escasez, según el informe, coincidió con el creciente aumento de la sífilis en Brasil, que ha provocado un aumento de nacimientos de bebés con enfermedades congénitas. La sífilis se ha convertido en una enfermedad cuya incidencia ha crecido en la última década en países como España.

El informe también cita una escasez reciente de la combinación antibiótica y antibacteriana intravenosa de piperacilina-tazobactam. Pero no son los únicos estos medicamentos, la US Food and Drug administration (Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE UU) enumera más de 100 medicamentos, incluidos varios antibióticos, entre los afectados por la escasez de materias primas para elaborarlos.

Iyer y sus colegas dicen que la escasez global se debe a una serie de factores que incluyen también las bajas ganancias de las farmacéuticas en los últimos años. Esto está relacionado con bajos niveles de producción y con los elevados costes y riesgos por encontrar nuevos fármacos que las empresas no están queriendo asumir en los últimos tiempos.

"Donde los antibióticos patentados colectivamente generan hasta 4.700 millones de dólares en ventas globales anualmente, un solo medicamento contra el cáncer puede generar el doble de ingresos en un año", escriben los autores, agregando que las acciones de los gobiernos para bajar los precios se suman al problema.