Trasplante de cara
Jèrôme Hamon antes y después de los dos trasplantes. ARCHIVO

Jérôme Hamon es el primer paciente del mundo que se somete con éxito a dos trasplantes integrales de cara. "He rejuvenecido 20 años", bromeaba ante la atención los medios franceses. El hombre continúa su recuperación en el hospital Georges- Pompidou, según informan medios locales.

Nació con una enfermedad llamada neurofibromistosis, también conocida como 'enfermedad Von Recklinghausen'.  Su padecimiento le provocó la deformación en el rostro.

El primer trasplante, realizado en 2015, parecía un éxito. Como tratamiento le habían asignado un antibiótico que no era compatible con sus tratamiento inmunodepresor, que procuraba que el cuerpo no rechazara la nueva cara. En ese momento, su rostro devino en una progresiva degeneración que produjo un nuevo ingreso.

Tras dos meses de espera para recibir un donante, se consiguió la compatibilidad con la cara de un joven de 22 años. La operación se completó tras 22 horas. Su complejidad era mayor que la primera, ya que las venas del paciente eran más frágiles y, por tanto, el riesgo de rechazo era mayor.

Hamon todavía tiene la cara parcialmente paralizada, aunque los médicos esperan que pueda gesticular poco a poco en dos meses. Continúa con tratamiento inmunodepresor para evitar un nuevo rechazo. Tras la operación, ha perdido peso y ha padecido una infección vírica.

“Todo el equipo de reanimación está atónito ante el valor de Jérôme, su voluntad, por la fuerza de su carácter en una situación trágica”, contó el anestesista Bernard Cholley a medios franceses.

Pese al duro tránsito psicológico en la asunción de una nueva identidad, Jèrôme se mantiene optimista: "Considero que mi verdadero rostro es el que yo acepte, es lo que me digo cuando me miro al espejo. Ese soy yo, es Jèrôme".