Granola
Granola EMMA GARCÍA

Los desayunos son siempre motivo de debate entre los fanáticos de los zumos detox, los que prefieren algo más tradicional, o los que se apuntan a todas las modas que van apareciendo en Internet. Lo ideal es adaptar el desayuno a nuestros gustos, intentando que sea sano y nos de energía, pero que a la vez esté rico y nos resulte apetecible.

¿Avena y frutos secos? Suena bien. Aunque los cereales y mueslis que se compran ya listos son una opción, normalmente van bien cargados de azúcar, por mucho que tengan una imagen de desayuno saludable. Así que nos hemos animado a preparar esta granola casera que, aunque es verdad que también lleva miel y azúcar, al menos podemos ajustar nosotros mismos las cantidades y moderarlas.

Si la mezclamos con un yogur natural y la acompañamos con un zumo (casero) o porciones de fruta, tendremos un desayuno de lo más completo. Además, podemos incluir los frutos secos que más nos gusten. También podemos añadir fruta deshidratada, especias, jengibre, e incluso trocitos de chocolate.

Ingredientes

  • 300 gr. de copos de avena
  • 150 gr. de pistachos
  • 50 gr. de nueces
  • 50 gr. de orejones
  • 30 gr. de escamas de coco
  • 70 gr. de miel
  • 40 gr. de azúcar moreno
  • 15 ml. de aceite de girasol
  • 15 gr. de canela

Preparación

Para empezar, preparamos los ingredientes. Pelamos los pistachos, picamos un poco las nueces -si queremos- y cortamos los orejones en trocitos.

En un recipiente grande, mezclamos los frutos secos con los orejones, la avena y las escamas de coco. Añadimos la miel, el azúcar moreno, el aceite de girasol y la canela. Removemos bien todos los ingredientes para que se impregnen con la miel.

Precalentamos el horno a 150º y ponemos papel de horno en la bandeja. Esparcimos la granola por toda la bandeja y la metemos en el horno durante 30 minutos.

La vamos removiendo cada 8-10 minutos para evitar que se apelmace. Vamos vigilando también que no se queme. Pasados los 30 minutos, la sacamos del horno y la dejamos enfriar. Lo ideal es guardarla en un tarro de cristal, y nos aguantará un par de semanas en la despensa.