El Real Automóvil Club de España (RACE) ha advertido a los usuarios de que un mal compuesto en los neumáticos supone "un grave perjuicio para la seguridad", al aumentar 18 metros la distancia de frenado en superficie mojada, además de un incremento significativo de su desgaste y del consumo de carburante, por lo que recomienda revisar su estado y saber leer su información para comprar con garantías.

Estos son algunos de los resultados de las pruebas de circulación realizadas en el Circuito del Jarama (Madrid), en las que unos neumáticos 'premium' y otros de baja calidad mostraron "evidentes diferencias de comportamiento". El RACE subraya que 86.676 de las asistencias que se realizaron en 2017, el 12,3% del total, se correspondieron a problemas con neumáticos. Pinchazos y reventones fueron las circunstancias más repetidas, así como accidentes provocados por los mismos.

En concreto, la compañía de asistencia en carretera resalta que entre un neumático de Clase A y uno de Clase F  existen 18 metros de diferencia en una frenada con el pavimento mojado a 80 kilómetros por hora. El RACE hace hincapié en este componente ante la llegada de la época con más precipitaciones del año.

"A la hora de comprar un neumático, es importante saber leer la información que viene en el etiquetado, donde vamos a poder encontrar datos importantes como la eficiencia de combustible, el agarre sobre mojado y el nivel de ruido exterior (cómo saber si un neumático es bueno a través de su etiquetado)", afirman desde el RACE.

Sin embargo, advierten de que la etiqueta "no proporciona toda la información valiosa", ya que las pruebas que realizan las marcas 'premium' analizan más de 50 parámetros, mucho más exigentes que en los de peor calidad.

Pruebas en el Circuito del Jarama

El Circuito del Jarama - RACE fue el escenario de una serie de pruebas en las que se testaron neumáticos de diferentes calidades, unos 'premium' de la marca Goodyear frente a unos de baja calidad anunciados con importantes descuentos.

A pesar de que sobre el papel ambos cumplían con las garantías de seguridad necesarias, sobre el mítico trazado madrileño el comportamiento de los compuestos fue muy desigual.

Montados sobre el mismo coche, conducido por un piloto de la Escuela de Conducción Jarama-RACE, se encontraron diferencias de consumo de combustible, de desgaste del propio neumático y, lo más importante, de comportamiento en situaciones con pavimento deslizante.