Big Mac
Big Mac

Puede parecer un detalle menor, pero pedir el ticket a la hora de hacer un pedido en una de las hamburgueserías de McDonald's puede marcar la diferencia en la calidad de lo que se sirve y la experiencia del cliente. Aunque suene extraño, eso es lo que asegura un extrabajador de la compañía, que durante un año estuvo en uno de los locales de la cadena en Londres.

Según recoge Mashed, la razón es muy sencilla: pedir el ticket es uno de los gestos que delata a los denominados "clientes misteriosos" que las empresas envían para evaluar el servicio y calidad de sus locales y franquicias.

Tal y como explica este trabajador, los empleados saben que estos inspectores camuflados siempre piden el ticket de su consumición, como prueba del trabajo realizado y para incluirlo luego en la cuenta de gastos.

Y, por lo visto, hacerse pasar por uno de estos clientes tiene sus ventajas: comida recién hecha, patatas fritas calientes y seguramente un trato prioritario a la hora de ser servido, con lo que la espera posiblemente se reduce. Las horas más concurridas -sobre todo al mediodía- son, según este supuesto exempleado, las mejores para simular una de estas visitas y hacerse pasar por un inspector de la empresa.

Aunque es verdad que en la mayoría de ocasiones el ticket se da de forma casi automática, quienes quieran comprobar qué hay de cierto y qué de leyanda urbana en esta teoría, sólo tendrán que ponerse un poco pesados con el ticket -pedirlo insistemente o antes de que se ofrezca- para comprobar si, realmente, su hamburguesa y patatas fritas están más buenas.